lunes, 1 de diciembre de 2008

Sucede que a veces sales de un bar y la luz quema la piel de este vampiro que te ama...

Lo realmente bello no dura eternamente. ¿No te parece? Además, ya no quiero ser para ti, nunca más. La Chica en Cuestión cuelga su título. Es un traje que nunca más deseo volverme a poner. Una de las razones y tal vez la más importante, es que quiero cambiar y la Chica en Cuestión nunca admitiría semejante amenaza. No es fácil desprenderse de ello, y por eso espero contar con ayuda y muchas sonrisas que me hagan el camino más fácil. Por lo pronto, solo puedo decir que mi corazón está libre, feliz y ahora mismo solo piensa en seguir luchando. Puede que sea la lucha lo que nos haga verdaderamente fuertes. La realidad, es esta. Y como no pienso dejar de soñar esta noche, no quiero mentiras.

"Que cierren para siempre la calle del olvido
Que te metan en ella para nunca verte
Que no te vaya bonito, que te vaya de muerte..."

domingo, 30 de noviembre de 2008

¿Cuánto tiempo crees que aguantarás?

Mi corazón te dijo adiós. Saludaba con una extraña sonrisa que tú no supiste entender. No te conté que hace varios días que el amor me dijo que se marchaba de mí. Me dijo que podría volver, algún día. Pero que no lo esperara despierta, ni siquiera para Navidad. Es por eso que ahora puedo salir a la calle y respirar, con el corazón ensanchado y por entero, porque ya no tengo que preocuparme de nadie. Ahora, soy yo quién lleva los tacones, quien manda. Y soy la ganadora que tú nunca conocerás.

sábado, 29 de noviembre de 2008

No tuvo Eva este Adán, no hubo asiento de atrás, ni caricias, ni cartas perfumadas...

Feliz, feliz cumpleaños.
¿A mí?
¡A tú!
Feliz, feliz cumpleaños.
¿Para mí?
¡Para tú!
Que los pases muy felices y ahora sóplale a la luz...
(2/12/2008) (Dos días)


Aquello que ves alejarse en el horizonte es "El tren de las Oportunidades". Yo lo veo porque, otra vez, perdí una de la grandes. No la perdí, la dejé pasar. Creo que me hubiera sentido peor si llego a montarme y descubrir que no viajas solo, sino mal acompañado. ¿Qué hubiera sido de mí? Sabes que alguien más y yo nos hubiéramos lanzado del tren en marcha y yo, solo yo, me hubiera hecho daño. Tanto, que mi corazón se rompería en mil pedazos, dejando a la imaginación eso de volver a recompenerme otra vez. No sé porqué siempre tengo que sentirme culpable por ti.

En momentos como este me doy cuenta de lo buena fingidora que soy. Y no porque intente mostrar la realidad que no es, sino porque me creo que "estoy bien", que no afectas, que no dueles... Y yo me lo creo y os convenzo. No a todos... Es él quién siempre me descubre. Tú mejor amigo, y el mío... Siempre se da cuenta de que no haces más que equivocarte, o me equivoco yo y no podemos seguir así... Alguien saldrá mal herido.

Paso a tu lado y encuentro la salida al pozo negro en el que me había caído. Te ignoro, no cuentas. No estoy enfadada, solo trato de amurallar mi parte más vulnerable. Para que no pases hasta que esté reconstruida, para que no te caigas dentro y me vuelva a poner mal. Entonces, te das cuenta de lo que sucede... "Al loro, que la niña te olvida..." y entonces intentas volver a meterte en mi vida... Y yo te dejo, porque en el fondo, me gustas. Porque en el fondo, te quiero.

jueves, 27 de noviembre de 2008

El gris de la carretera, dibujando su melena... Y la luz se le apagó

Hoy estaba pensando en ella. En lo rápido que vino y en lo rápido que se fue. Cualquier vida arrebatada, es corta. Las vidas no deberían acabar así, sin embargo, hay asesinos que lo hacen. Matan y después no se acuerdan. El alcohol hace milagros... o tragedias. Según se vea. ¿No?

Porque llevas mucho tiempo esperando las vacaciones de Navidad. Y no para matarte. Porque una carretera de doble sentido es para que vayas y vuelvas. Y para que otros vayan, y también vuelvan. Porque el carril de los listos no existe. Porque sabes suficiente inglés como para saber qué significa "STOP". Porque mañana será otro día y querrás vivirlo. Porque a lo mejor no te matas tú solo. Por no acabar la vacaciones con 600 euros menos, por la multa. Porque prefieres estar atascado en la cola del Corte Inglés que tirado en una cuneta. Porque buscar desesperadamente el hospital más cercano no es la nochevieja que tú querías. Porque quieres llevar a tu hijo a ver a Papá Noel otro año más. Porque un trayecto corto no quiere decir que sea un trayecto seguro. Para que no sean tus últimas vacaciones. Porque quieres ver a tu familia el día de Nochevieja. Porque adelantar con línea continua es un suicidio. Porque hay tres veces más coches. Para que no haya tres veces más accidentes. Porque has quedado para cenar y estás Navidades, le pides que se case contigo. Porque "si bebes, no conduzcas". Porque quieres volver y contarlo todo. Por los encuentros. Porque quieres enseñar los regalos. Porque quieres volver, pero no en una bolsa de plástico. Porque jugártela para ir "aquí al lado" puede costarte muy caro. Por la gente que te espera. Para que tu madre no tenga que llevar flores al kilómetro 23 de alguna carretera.

Porque sí.
Elige la razón que quieras...
Y estás Navidades no corras.
Haz el mejor regalo del mundo.
Volver a verles un año más.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Mira al cielo y pide un deseo, contigo la noche más bella

"¿Qué quieres por tu cumple, C?".

No sé. ¿Qué me daríais? No más de lo que ya me habéis dado, por favor, me siento egoísta. No sé cuantas sonrisas os debo, pero ya deben alcanzar una suma considerable. De FP quiero un abrazo, un abrazo muy fuerte, de esos que no sabe dar porque es demasiado serio. Quiero un abrazo muy fuerte, como el que se dan en las despedidas, pero sin despedirnos, porque le quiero demasiado para dejarle ir. De Lidia, quiero una mirada cómplice, como cuando nos miramos entre nosotras a la vez, como nuestras reacciones igualadas, como reírnos de las mismas cosas y tener la misma pasión por las sonrisas. De TI, quiero un beso, pero un beso de amor. Un beso cariñoso, un beso de esos que me ayudan a dormir por las noches, un beso que me persiga durante años y nunca me deje en paz. De mis personalizados Pin & Pon quiero cosquillas, de esas cosquillas tontas, de esas risas flojas, de esas bromas ingeniosas y frases geniales, de esas muecas espantosas y tan divertidas.

Y ahora, lo que no estaba previsto:

De Sara quiero una llamada, una llamada a última hora, como esas que se hacen cinco minutos antes de que se pase el día, con la típica conversación de "Me he pasado todo el día llamándote y no me lo has cogido / Y yo me he pasado todo el día esperando que llamases para no cogerlo". De Irene quiero un cuento, un cuento muy bonito y divertido, sobre un lugar donde nunca se llore, un cuento donde la vida sean dos días y caiga en fin de semana, un cuento de los de siempre, de los de "este, tiene final feliz". De Mary quiero un tirón de orejas, de esos que no son muy fuertes pero te acabas cansado de tanto tirar, quiero que se equivoque de número y siga contando y que yo proteste y le haga cosquillas para poderme soltar.

Quiero tantas cosas... Y ninguna cuesta dinero.
¿Cumpliréis mis deseos, un año más?

martes, 25 de noviembre de 2008

Malditas las ganas de volver a verte si ya te he perdido

No soy ordenada.
Ni física, ni mentalmente.
¡Pues vaya faena!
Mi mente ahora mismo es un espacio tremendamente pequeño donde se amontonan todos nuestros recuerdos.
Pero... Es que pasado tanto contigo...
¡Qué ya no me queda espacio!
He aquí el gran dilema.
O me mudo de mente...
O dejo de pensar en ti.

lunes, 24 de noviembre de 2008

No hay mal que por bien no venga, aunque el mal siempre quede fuera, que con cerrar luego bien la frontera, puedes hacer lo que quieras

Lo que hoy os vengo a contar es un trozo de papel viejo que he encontrado de cuando aún creía que nada nos iba a separar...


El Fin de una Era

Seguramente, el tiempo consiga hacerme olvidar si el colegio es exactamente como lo recuerdo. También olvidaré si fue tan duro o tal fácil como quedó en mi memoria. Pero hay personas que no voy a olvidar, recuerdos que no voy a borrar.... En los años que vienen pensaré en lo que vivimos juntos. Nada es para siempre, el destino tiene distintos caminos para todos nosotros. Y sé que os recordaré porque lo que somos ahora es una parte de lo que fuimos, de lo que me hicisteis ser. Me gustaría que un vago recuerdo de mí perdurara en vuestra memoria y que en la misma caja de recuerdos, guardárais las interminables conversaciones a voz de grito de los viernes por la tarde, los juegos inventados en los momentos de aburrimiento, la complicidad en los exámenes y los abrazos que muchos no llegamos a dar. Que 15 son muchos años para no haber dicho nunca que os echaré de menos.


(Otra historia que no tiene final feliz)

domingo, 23 de noviembre de 2008

Yo te espero aquí, doy mi vida porque vuelvas

Todavía me pregunto qué hago aquí. ¿Tú no te lo preguntas? Qué haces aquí y si habrá alguien esperándote en alguna parte... Cuando lees eso de “En este minuto, hay alguien en el mundo que te echa de menos, alguien que llora por ti, alguien que grita tu nombre…” te quedas pensando… ¿De verdad? ¿De verdad hago falta en algún sitio? ¿De verdad alguien está pensando en mí mientras ve la tele, cena con la familia o escucha música? No lo había pensado antes. ¿En cuantas fotos de desconocidos he salido yo como fondo? ¿De cuántos momentos importantes de sus vidas he formado? Y quién me conoce... ¿Hay alguien en este momento que esté pensando en mí? ¿Sabrá esa persona que la estoy recordando mientras escucho esa canción que tanto odia? Porque sabe, en el fondo sabe, que habla de él y de mí, que cuenta una bonita historia de amor que, como las más bellas, ya doy por sentado que acabe en tragedia...

"Sola, en los brazos de un amante que nunca pasó de ser un espectador..."

sábado, 22 de noviembre de 2008

Pobre Blancanieves, nuestro príncipe prefiere a la madrastra, a la mala del cuento

Bien. Creo que tienes la chica más histérica del mundo. Punto.


Estoy buscándote porque hoy necesito "empacharme" de ti. Saca la artillería pesada, los besos que tú sabes, los abrazos de oso... Es como ver venir un huracán y quedarte quieto en la playa, sin poder huir. Para soportarlo necesito blindarme de coraje, de tu coraje y de tu amor, hacerme más fuerte, ser inmune a sus pisadas. Necesito que tenerte, ojalá pudieras estar todas las noches conmigo, abrazándome y diciéndome que ya queda menos. Recordándome que se acercan a largo plazo momentos divinos, que en diciembre hará un año que nos conocimos. Y que empecé a quererte, en diciembre hará un año, que siempre tengo ganas de verte...

jueves, 20 de noviembre de 2008

Tras tanta sangre derramada, al final de la partida, no pudisteis hacer nada

No sé como expresarlo, de otra manera.
Te lo he susurrado bajo la luz de la luna todas las noches que pasé contigo.
Te lo he bailado con canciones en la intimidad, solo para ti.
Te lo he gritado desde el puente del río valenciano.
Te lo he cantado en una canción que guardaste en tu MP3.
Te lo he escrito en un trozo de papel pequeñito que guardas en tu mesita.
Te lo he pintado en un dibujo bastante mal hecho.
Y ya no sé qué más hacer si no te queda claro.
Quizá con esto entiendas, por fin, lo mucho que me gustas.



Me gustas cuando dices tonterías
Cuando metes la pata, cuando mientes
Cuando te vas de compras con tu madre
Y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
Y me cubres de besos y de tartas
O cuando eres feliz y se te nota
O cuando eres genial con una frase
Que lo resume todo, o cuando ríes
O cuando me perdonas un olvido
Pero aún me gustas más, tanto que casi
No puedo resistir lo que me gustas
Cuando, lleno de vida, te despiertas
Y lo primero que haces es decirme:
"Tengo un hambre feroz esta mañana
Voy a empezar contigo el desayuno".

Luis Alberto de Cuenca "El desayuno"

miércoles, 19 de noviembre de 2008

El puerto se durmió esperando a que tu volvieras...

Venga, ya es muy tarde. A la cama.
¡Pero antes un cuento!
¿Qué cuento quieres oír?
El de "La Chica en Cuestión"
Vaya. Hace mucho que no lo contaba. Seguro que te lo sabes mejor que yo... Había una vez... Una chica y un chico.
Y los dos eran novios.
No, primero eran amigos. Buenos amigos. Y un día él decidió que quería estar con ella siempre.
Y ella le dijo que sí.
Sí, ella le dijo que sí. Estaba perdidamente enamorada de él.
Pero todo cambió.
Sí, un día todo cambió. Un mal día tuvieron una pelea muy grande y decidieron separarse.
Qué pena...
No debería contarte estas cosas.
¡Sí! ¡Cuenta!
Debes comprender que era una relación muy difícil. Ella no estaba segura de nada y decidió marcharse y no se volvieron a ver.
¡Hasta un día!
Hasta un día. Él fue a buscarla. La buscó por todos lados, preguntó a sus amigos, a su familia a todo...
Y no apareció.
No. La Chica en Cuestión, la chica que buscaba, no quería ser encontrada por él.
¿Y qué pasó?
Que él la encontró.
¡Hala!
Y entonces, ella decidió que lo quería mucho. Estaba segura de que le quería. Y él había ido a buscarla para decirle lo mismo...
¿Y entonces?
Entonces... Ella se marchó. Otra vez.
¿Otra vez?
Sí, se fue para nunca volver.
¿Y él volvió a buscarla?
No, él decidió dejar que ella volviera, si quería.
¿Y qué pasó entonces?
Que... así vivieron mejor.
¿No vivieron felices para siempre?
Te he dicho que vivieron mejor.
Un cuento genial, pero necesita un final nuevo.

...

Quizá debería dejar de ser la Chica en Cuestión...
Déjame pensarlo
¿Vale?

martes, 18 de noviembre de 2008

Para no olvidar jamás que está amistad es de por vida



Otra vez vuelvo a dejar de lado mi corazón, en sentido de "amores (para toda la vida)" y me quedo solo en amores, fraternales en este caso, de una amiga, de una hermana, a la que quiero mucho. Supongo que, cada tarde te acordarás de mí un poquito, y gritarás al cielo en silencio "¿Porqué no te callas?" y decidirás que al día siguiente, me pondrás Sin Admisión. Pero no. Siempre te veo aparecer y, supongo, sonreír al otro lado de la pantalla. Te llamo estás, siempre estás. ¿Cuánto hace que nos conocimos? Un año. ¡Cómo pasa el tiempo! Ya ni me acuerdo, aunque no es por falta de memoria que he olvidado eso. Ni siquiera sé en qué momento empezamos a hablar, a partir de qué conversación empezaste a ser mi mejor amiga y a partir de cual "conver" llegaste a ser mi hermana. Mi hermanita del alma, Sara. No lo sé, te juro que no lo sé. Pero me alegro mucho de haberte conocido y me llamó estúpida por no decírtelo nunca. Mira que soy sentimental, llorica, vulnerable, creativa, imaginativa... para ciertas cosas. Pero nunca puedo decirte que, de verdad, eres una de las cosas más felices que me han ocurrido jamás. Creo que si tuviera otra opción, viviría la misma vida solo para charlar contigo, incluso te conocería antes. Espero que, finalmente este verano, aparezca en tu casa con mi maleta de tres kintales y te pueda ver. Y dar las gracias, personalmente, por existir.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Hay imposibles que un día consigues sin darte cuenta

Hola. Supongo que has entrado aquí buscando explicaciones. No te voy a mentir (más) no las tengo. Y tampoco tengo las respuestas a tus preguntas, y antes que nada, en la cola de pedirlas voy yo delante de ti. Ayer mi cabeza decidió darse de baja en pensamientos y ya no sé que me intenta decir. Ha perdido la esperanza de hacerme entrar en razón. Por otro lado, tengo en mi pecho un corazón pegando saltos, dándome como una guía dos opciones, cuando bien sabe que solo debería tener una. Es un avaricioso, perdona. Quizá debería desconectarlo y llevarlo a arreglar, no tiene muy buena pinta dividido en dos que está. Bien, esa es mi situación. Una cabeza que no quiere saber nada de mi elección, porque está harta de que la ponga a trabajar todas esas noches solitarias y le haga pensar en una respuesta que luego desecharé, sin duda. Y un corazón enloquecido, que llora, chilla y protesta dos nombres, como un niño que ansía un juguete. Ahí tienes mi explicación, si no te sirve, tengo hojas de reclamaciones. Espera, un segundo, antes de irte... ¿Y tu explicación cuál es?

sábado, 15 de noviembre de 2008

Quiero clavarte una flecha en tu alma malvada, mirarte a la cara...

No. Sería de cobardes aprovechar que no estás delante en este momento para ponerme a llorar. Ya no quiero llorar, sino coger la vida con más ganas y seguir, seguir luchando por lo que me hace feliz. Seguir intentando encontrar mi final de cuento en algún lugar de este mundo. Cuando te veo, sigo viendo una sonrisa, esos ojos que me invitan a abrazar tu corazón. Entonces, recuerdo en mi memoria que no es una invitación y retiro todos mis besos del tablero, ahí te quedas. Jugar contigo siempre fue un riesgo muy alto, el precio a pagar me salió siempre demasiado caro... Es difícil, claro que sí. No puedo olvidarte de la noche a la mañana ni librarme del recuerdo de tu voz, de tus besos, aún no he borrado tus mensajes del contestador... Pero he decidido no esperar a que te lo pienses dos veces, no es culpa mía que tu vida no sea exactamente como la querías. Seguiré adelante y tú... Cariño, tú algún día, también.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Por si acaso me estuvieras escuchando...

¿Puedes aferrarte al recuerdo de algo que nunca tuviste?

Echar una mirada atrás. ¿Qué te sugiere? ¿Girarte y contemplar tu habitación con los mismos ojos de siempre? Quizá deberías mirar con otros ojos. Con los ojos de una persona madura, repasar con detalle toda tu vida. Encontrarte con que, algunas amistades y los amores, no duraron para toda la vida. Los buenos momentos, acabaron casi antes de empezar. Y los malos tampoco fueron para tanto. Ha pasado tanto tiempo desde entonces... Desde cualquier entonces. Porque por allá por la época en la que no había necesidad de comprar tiempo, todavía podíamos pasarnos medio día haciendo pie y medio día en la luna. Eran esos días en los que una sonrisa podía ser el mejor de los regalos y no te preocupaba tener suficiente dinero para salir el próximo fin de semana. Eran esos días dónde una muñeca o un balón podía entretenerte toda la tarde e incluso te solías olvidar de cenar. Eran esos días en los que era habitual tener cinco mejores amigos. A medias, puede que haya vuelto a esos días. Desde que tú te encargaste de susurrarme "Carla, abre los ojos y mira bien lo que tienes, que no es poco".

Y así descansa el corazón


Así va tú corazón, bombeando salidas. Tal vez pidiendo ayuda, ayuda para salvar la vida. Quizá, si voy y vuelvo te encuentro... O que me vaya, cuando ya te hayas ido, o que vuelva y vea que no has venido. No lo sé. Si me aparto, probablemente me pierda, pero tengo que seguir, tengo que emprender, tengo que luchar... Y caminar... Puede que no te vuelva a ver, si no quieres quedarte conmigo ya sé lo que me va a faltar...

Hoy me he permitido otra vez ser niña. Durante poco tiempo y sin jugar a soñarte. Pero otra vez Peter ha vuelto a entrar por la ventana para ponerse a volar. Echaba de menos las risas sin que nadie las juzgara, la carrera incansable por ganar en un estúpido juego, inventado sin querer en cinco minutos, con los amigos... Y divertido. "Hacemos el niño" cuando damos rienda suelta a nuestra locura y hacemos, por primera vez en mucho tiempo, lo que queremos hacer. Quizá, esa locura no sea tan mala. Quizá, sea lo único que nos mantiene cuerdos.

Os quiero, mis niñas.


- ¿Qué haces? -.
- Escribo una carta a los Reyes Magos -.
- ¿Y qué les pides?-.
- Que nos devuelvan la vida -.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Hay promesas de esas que hay que cumplir, no te puedes

Antonio Sarrión nunca llegó a leer estas páginas.

Octubre ya ha pasado. Creía que lo tenía todo controlado, pero... Cuatros años y cuando te pienso, sigo queriendo llorar. Al principio, razonaba que Dios no existía porque no te había dejado quedarte. Cualquiera que hubiera previsto medianamente las consecuencias de alejarte de mí, habría admitido que era una locura. Pero ahora pienso que Dios puede existir, que puede ser tan egoísta como el hombre, y querer llevarse lo más bonito que había en la casa. ¿Será posible que aún siga sin tener que esforzarme para recordar tu cara, tu voz? Que solo tenía once años, pero todavía te recuerdo subido a tu escenario (Porque en el fondo siempre fuiste el rey de la pista). La Pobleta se quedó con un bonito recuerdo, pero me gustaría que, aunque fuera los veranos alternos, me lo dejará a mí también para poder quedarme yo contigo.
Pero cuando se trata de ti, todos nos volvemos egoístas y nos queremos quedar con todo lo poco (Porque siempre nos sabe a poco) que dejaste en este mundo. Los recuerdos tuyos nunca fueron suficientes y todo lo que me puedan contar se quedará a mitad de camino. Yo también me acuerdo de ti. Y mientras sigo pasando con las manos tus fotos, todavía recuerdo aquello de "Yo soy el mono titiritero..."

martes, 11 de noviembre de 2008

Ojalá pudiera mandar en el alma, o en la libertad que es lo que a él le hace falta

Desde dónde estoy sentada ahora, veo la cantidad incalculable de libros que tengo leídos (Ninguno por leer). Aún tengo más en las estanterias del salón y de la entrada. Tengo dos cajas en el armario, llenas de libros. ¿Y sabes qué? Aún me cuesta precisar cual es mi preferido. Cuando el abismo separa, tal vez. Cuenta el irremediable destino de una familia fragmentada. ¿O tal vez "El secreto del Elise"? Que Sara creó con tanto amor y yo me leí con tanto gusto. Aún así, lo siento, realmente no existe mi libro favorito. No hay ninguno que vuelva a releer cada vez que necesite sonreír, ningún libro capaz de sustentarme... Todavía. Creo que fue mi motivación para empezar a escribir. Será buena, o mala... Pero al no encontrar mi libro preferido, decidí empezar a crearlo yo. Desde los once años que escribo y todavía no he dado con la solución. Pero ahora, que he empezado a crear un personaje parecido a ti, tal vez encuentre el libro que realmente me haga... soñar.



La verdad es dura, la verdad es incómoda y a menudo la verdad duele. La gente dice que quiere saber la verdad pero ¿es cierto? La verdad es dolorosa, en el fondo no queremos conocerla, sobre todo cuando sabemos que nos afectará. A veces decimos la verdad porque es lo único que podemos ofrecer. A veces decimos la verdad porque necesitamos decirla en voz alta para poder oirla, otras veces la contamos porque no podemos aguantarnos y otras la contamos porque a alguien le debemos al menos eso.

Anatomía de Grey

lunes, 10 de noviembre de 2008

¿Qué hace un ángel como tú en un infierno como el mío?

Esta tarde lo he pasado realmente mal. Aunque, no es cierto que veas pasar tu vida ante tus ojos en dos segundos. Estás más concentrado en seguir respirando que en otra cosa, luchando para que tu vida no se acabe. Seguramente, es así como sabes que realmente, quieres vivir. Lo único que me ha cruzado la mente como último pensamiento, después de perder la esperanza de recuperarme, has sido tú.

Tú, como único salvavidas en el mar. Como única solución a cualquier problema. , como si temiera morirme y que como recuerdo quisiera llevarme algo bonito. Como tu sonrisa, por ejemplo. Quería llevarte conmigo, de una manera egoísta. Quería que no me dejaras, quería que volvieras a sonreírme, a hablarme, a estar conmigo... A quererme. Tú eras lo único que me daba una cierta coordinación en un mal momento, era tu voz en mi mente que me gritaba "Calma. Respira". Como si estuvieras ahí...

Y fiándome de mi instinto con tu voz, he respirado. No ha sido tan malo una vez que volvía a entrar aire en mis pulmones. Y aunque estaba nerviosa y alguna que otra lágrima resbalaba por mi mejilla, solo he podido reírme. Gracias, por salvarme la vida... Otra vez.


Cuando acaba el día, lo que todos deseamos es tener a alguien cerca.
Guardar las distancias y fingir que no te preocupan los demás, no es más que una sarta de mentiras.
Elegimos a las personas que queremos que estén cerca;
Y cuando las hemos elegido, nos quedamos junto a ellas.
Aunque les hagamos daño.
La gente que se queda contigo cuando el día llega a su fin, es la que merece la pena conservar.
Aunque a veces cerca, es demasiado cerca.
Sin embargo, a veces, la invasión de tu espacio personal es lo que necesitas.


(Anatomía de Grey)

domingo, 9 de noviembre de 2008

Me cansé ya de repetirte, que estoy loca por ti

Alguien me recordó ayer que tú y yo tuvimos "una historia". ¿Una historia en común? No lo recuerdo demasiado bien. Solo sé que de amigos, nos va mejor. Acompañaste a las sonrisas de vuelta a mi casa, cuando estás se habían perdido y yo no hacía más que llorar. ¿Has contado el número de personas en el mundo que han pronunciado hoy tu nombre? Han debido ser muchas, acompañado del consecuente "... con Carla. Están que no se despegan". Las malas lenguas dicen que de ti me enamoré. Sabes que eres mi mejor amigo, por ahora solo eso, el mejor. Gracias, por el mejor regalo de cumpleaños (anticipado) del mundo. Gracias por ese beso y el recuerdo de tus palabras en un tono muy bajito susurrando que la tuya, también es mi casa.

- ¿No sientes que tu vida esta muy vacía?-.
- Todo el mundo dice que un día nos despertamos, nos miramos al espejo y preguntamos: ¿Cómo he llegado aquí? Pero no tiene porque ser así -.
- ¿A no?-.
- No hay ninguna norma que diga que tenemos que despertarnos. No lo olvides-.
(Ally McBeal)

Posdata: Pequeñas ninfas de colores que todos los días me cruzo en clase... Os quiero.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Para vivir contigo, tan solo quiero que me dejen con mi vida

Defíneme tú. Tú que sabes quién soy, tú que me conoces tan bien, tú que dices que soy... así. Encuentra algo con lo que rellenar este libro en blanco. Di algo de mí. Algo que sea verdad, no importa lo vulgar que sea. Ya que, intentando buscarme definición, acabo de perderme. Y ya no sé quién soy. Creo que cuando pierdes tú propia identidad moral, estás acabado. Defíneme tú. Tal vez solo necesite que me recuerden quién soy. ¿Solía ser divertida? ¿Solía ser amorosa? ¿Solía ser irritante? ¿Quién era yo y porqué soy así? Puede que ya no lo recupere nunca. Puede que ya nadie me vuelva a ver como era. Ni yo vea al mundo como antes lo veía. He cambiado tantas veces de parecer sobre quién se merece una oportunidad y quién no... Que antes no había reparado en mí misma. Defíneme tú. Por favor. Recuérdame quién solía ser... Y ya no soy.

Es fácil ganar. Cualquiera puede ganar (A Scanner Darkly)

viernes, 7 de noviembre de 2008

Prometo no seguir viviendo así, prometo no pensar en tí, prometo dedicarme solamente a mi...

Me gustan tus besos y que nadie los vea. Que sean solo míos y que nadie más los sienta. Me gustan tus manos fuertes recorriendo mis finos brazos. Y que me digas que me quieres... Me gustas tanto, tanto, tanto...

Buscando la pregunta a una respuesta que no conozco (A los que aman)

jueves, 6 de noviembre de 2008

No consigo escapar del hechizo que esconde tu mirada


Dicen que a traves de las palabras el dolor se hace mas tangible, que podemos mirarlo como a una criatura oscura...Pero yo siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, el más hondo, el más injusto (A los que aman)

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Si Peter Pan viniera a buscarme una noche azul, que me sorprenda a oscuras, por favor... Que no de la luz

Me pregunta Irene "Lo que escribes... ¿Es autobiográfico?". El Ambicioso Embustero se ha reído. "Qué no daría Carla porque yo no fuese real".



Cántala otra vez, por favor. Son las once de la noche y tú aún sigues sin dejar de cantar. Me susurras los versos al oído, tan lentos y preciosos, que parece que me confesaras la verdad. No sabía que tenía esa voz, ese criterio musical... Ese miedo. A no volver a ser Peter Pan. Nunca he dejado de decir que me pareces un niño grande. Alguien que te fastidia, pero después se acerca a pedir perdón. No tienes mal corazón, solo mala leche. Una buena lección de humildad te vendría bien. ¡Y clases de baile!

Tu alma está tan llena de recuerdos que se desborda cuando no debe. Deberías dejarlos salir. Quizá las mariposas que revolotean en tu estómago estén intentando decirte algo. Pero idiota de ti piensas que estás enfermo. El amor no es una enfermedad que tenga cura, lo siento. Quizá deberías probar a sonreír, te sienta bastante bien. Y quizá deberías abrirte un poco, solo un poco y reaccionar como si los sentimientos fueran algo extraño para ti. Sabemos que tú también piensas, que tú también sientes... Y que te duele tanto la vida como al resto.

Veo bien que intentes salvar la vida de las personas de este mundo. Pero, por favor, no olvides que tú también eres una de ellas.

martes, 4 de noviembre de 2008

¿Por quién voy a luchar?


¡SOCORRO! No puedo... Me he olvidado de volar. Peter... ¿Qué hago ahora? ¿Cómo regreso al País de Nunca Jamás?

lunes, 3 de noviembre de 2008

Niño vete y cierra la puerta... Que no verte salir de mi vida

No te odio. Al principio, cuando me preguntaste, creía que sí. "¿Quieres odiarme?" Entonces también, . Aunque ya no lo sé. Ahora estarás leyendo estás palabras y regodeándote en su propia "genialidad". Felicidades, Ambicioso Embustero. Has conseguido que tu presencia deje de resultarme exasperante ¿Era esa la finalidad?

De odioso, a invisible. No es una mejora. Aunque al menos, él se alegra. Si tu entras, ya no salgo. Al menos me veo capaz de quedarme en la misma habitación, aunque aún me estremezco un poco al escuchar tu suave voz. ¿Acaso lo que tú llamas "encanto" para mí es... otra cosa? Ya no me esfuerzo en odiarte, dame tiempo y algún día, aprenderé a soportar tu "encanto".

Apoyada contra la pared, tus brazos a cada lado de mi cuerpo y tú demasiado cerca. Como siempre. Tu aliento rozando mis labios. "¿Entonces no me tienes miedo?". No, tranquilo, miedo no es. "¿Porqué te pones tan nerviosa? Te gusto" Lo siento, te volviste a equivocar. Te queda un intento. "Vale. Me rindo ¿Cuál era la respuesta?". Y aún sigues creyendo, ridículamente, que te lo voy a decir...

sábado, 1 de noviembre de 2008

Lo siento, cariño. Nunca sabrás cuánto lo siento

Separarme de él no me hizo daño. No te duele algo que no sientes realmente. Creo que lo sabía, por eso decidimos dar marcha atrás. Cometer errores se está convirtiendo en una escandalosa afición para mí. Prefiero ser nómada para ir a buscarte al Infierno y besarte. ¿Sabes? En el fondo no te merezco. A pesar de ser tú quién cometía los errores, soy yo la que huía a la mínima para esconderse de ti. Y ahora llego con una mirada perdida y rozo tus labios con los míos. Sabes que nunca te he olvidado. Y sentirme ridículamente cómoda cuando, en vez de separarme, pones tus manos en mi espalda y me atraes más hacia ti. Creo que a los dos nos gusta equivocarnos muchas veces... con la misma persona. Pero ahora me tengo que ir. Me tengo que ir sino quiero quedarme y que duela más la próxima vez que metamos la pata. Odio tener que marcharme, sobretodo porque siempre estaré pendiente de volver. Tal vez debería ser (cómo mínimo) buena amiga y decirte que si te buscas otra chica, todo estará bien. Pero mi mente no deja de pensar "Ella nunca será yo" y conociéndote, te sabrá a poco. Y ningún chico con el que yo esté será tú. Prefiero pasarme todas las noches por tu casa a darte un beso de buenas noches, así te dormirás pensando en mí... Y alguna que otra vez, me podría quedar.

viernes, 31 de octubre de 2008

De las lágrimas para llorar cuando valga la pena

Déjame fingir sorpresa al verte. Sé que solo quieres ayudarme y sé que solo yo no te dejo. Es que me siento débil contigo a mi lado. La protegida, la niña perdida, la indefensa… Déjame tomarme las cosas como yo quiera. Si le mando callar, la próxima vez no volverá a decirlo. Me siento mejor marchándome a la francesa… Y que me esperes sentado, sonriendo, en la puerta. “Has tardado. Creí que no harías que valiese la pena”. Lo siento, he tenido demasiada paciencia… No volverá a ocurrir. He llegado hasta ti con una sonrisa, cada vez tengo menos aguante. ¡Qué puntería, te has buscado una novia cobarde! “No vuelvas a decir eso, sigues hablando de mi chica”. No sabía yo que para ti fuera tan importante… Me acabo de dar cuenta de que, por mí, lo haces todo. Te pedí una sonrisa, y me trajiste un amigo lejano. Te pedí un beso y me regalaste una noche en tu cama. Te pedí que me soportases y cada vez que me caigo me doy contra ti. ¿Qué te pasa conmigo? No puedo ser tan buena como tú me dices. “La intención es lo que cuenta, nunca harías mal a nadie”. No puedo ser tan simpática. “¿Qué quieres que yo te diga? Me he enamorado de tu locura”. No puedo ser nadie que te merezca. ¿Y qué me pasa contigo? Que no oigo si no es tu voz. Que veo si no es a ti. Que no toco si no es tu cuerpo. Que no saboreo si no es tu boca. Y cada vez que me doy cuenta de que me estoy volviendo loca… Apareces tú y me lo olvidas.

jueves, 30 de octubre de 2008

Mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero...


Para Sara, por pensar siempre en mí.

Perdona, sapito. Ya sé que van dos veces en una semana, pero tendrás que acostumbrarte. Y por favor, deja de desconcentrarme. ¡Es una orden! Que ya cansa que cuando entren los profesores por la puerta, salga mi mente por esa misma. Aunque es divertido ver como pasa rápido el tiempo si juego a pensar en ti...

Hoy tampoco dedicaré mis líneas al "roba-sueños". Mi intención de hoy es definir a la persona perfecta, que existe, que tiene defectos, pero yo no los veo y creo que nunca sería capaz de verlos. En las tierras jienenses (De Jaén) de España amanece cada día una muy buena amiga. Con una mente peligrosa, quizá tanto como la mía y cuya complicidad conmigo es mucho más afín que la de Thelma & Louise. Una chica con recursos, que cuando no nos gusta este mundo, inventa mundos nuevos. Que cuando te olvidas la sonrisa en algún lugar de La Mancha, siempre tiene una de repuesto. Una chica que me entiende y me quiere, aunque no sea precisamente en ese orden.
Vale que "fraternal" no sea exacto, pero "amistoso" me sabe a poco. No existen adjetivos para calificar semejante locura. Ni siquiera existen adjetivos para decirte cuanto te quiero. Qué somos más que amigas, somos tía y sobrina. Y aunque este post me esté quedando un poco mal, al no encontrar palabras para definirte, supongo que solo me queda decirte que me alegro de que siempre sonrías. Pero el día que tú decida perder la sonrisa, yo te prestaré una de respuesto.

GRACIAS.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Ella, vive en el 13 de la calle Madalena, muere más de mil veces al día de pena, pero no llora por temor a naufragar...

"Si me pierdo de vista, esperadme en la lista de espera"

Quiero poder inventarme una canción de buenas noches. Y cantártela cuando tengas miedo, y cantártela cuando tengas miedo... Sentarme al borde de tu cama y decirte: "Mi niño, no sabes cuanto te quiero, no sabes cuanto te quiero...". Abrazarte de cuando en cuando, entre beso y beso, entre beso y beso... Cuidar de que nunca te falte de nada, darte todo mi cariño, darte todo mi cariño... Dejar que me pidas un beso, en un momento inoportuno... No es el mejor momento, no es el mejor momento... Esperarte todas las noches sentada en mi cama. Ven a buscame mi vida, ven a buscarme mi vida... Que no quiero que llegue mañana. Recuérdame porqué lo hago, porque te quiero, porque te quiero... ¿Confías en mi tanto como yo espero? Tenerte a mi lado solucionaría las cosas, ven a buscarme, ven a buscarme... Y traete ese ramo de rosas preciosas, que tanto me gustan, que tanto me gustan... No te ofendas si algún día se me olvida darte un abrazo, es que estoy repitiéndome sin cesar lo mucho que te quiero...

Pequeño. ¿Es cierto que si las cosas se repiten dos veces, uno se entera mejor?

martes, 28 de octubre de 2008

Ella es la mujer pantera que cruzó a patera las olas del mar y dio la vida entera por un segundo de libertad...



A saber de quién hablo. ¿Verdad? ¡A saber a quién quiero tanto, que a veces me duele, me duele, me duele...! Una pista. Es tan especial que hasta su forma de mirar lo delataría. Un beso a mi sapo le mando para que no se sienta ofendido en este post que no lo mencionaré tanto... Pero se merecen un rincón de mi existencia, ellas también. Creo yo, que con ellas completo el círculo de "Personas que me entienden. (O me quieren sin entenderme)". Definirlas sería como intentar explicarle a un ciego cómo es el color azul. Son buenas personas, en la mejor definición de "bueno" que puedas encontrar. Desde luego, tienen sus propios espacios, mundo y galaxias y cada día se cuelgan de un planeta diferente. Compartimos la misma afición por los sin-sentidos que tiene la vida, y entre todas pasaremos los sin-sabores que la vida nos depare. Nada normal es eterno, pero... No se puede decir que nuestra amistad sea normal ¿Verdad? Desde luego, una cosa tengo bien clara. No creo en Dios, pero si alguna vez, por casualidad me lo cruzo (En la pastelería, en la cola del supermercado, o en la cola del cielo al infierno...) pienso darle las gracias, por haberos puesto en mi camino.

lunes, 27 de octubre de 2008

Cántame una canción al oído y te pongo un cubata...

Se me ocurren más de 700 formas de decirte "Quédate" y que te quedes. Aquí, conmigo, en nuestro pequeño espacio de niños perdidos. Abrazarte por detrás y que sonrías diciéndome que, debería ser al revés. Chocarte la mano cada vez que paso cerca de ti, entonces tú aprovechas y tiras de mí para atraerme hacia ti y abrazarme. ¡Oh, qué mimoso! Entonces, como si no hubiera otra explicación, se oye de fondo la canción más bonita del mundo. "Fue en un pueblo con mar, una noche después de un concierto". Sonrío y sonríes, me tiendes la mano como si fuéramos a bailar. ¿Recuerdas cómo se llama? Sonaba la primera vez que te sonreí y tu me devolviste la sonrisa... "Tú reinabas detrás, de la barra del único bar que vimos abierto". Entonces, tú te sentaste a mi lado, sin preguntar si estaba libre la silla y me tendiste la mano para presentarte con una sonrisa dulce y preciosa. "Cántame una canción al oído y te pongo un cubata...". No quise bailar porque te reirías de mí, parecías un chico serio, guapo y encantador y no era ni mucho menos capaz de espantar así al hombre de mis sueños. "Con una condición, que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata". Entonces empezaste a corear en voz muy bajita, la canción que sonaba... De Sabina, dijiste. Preciosa canción para esta presentación. "Loco por conocer, los secretos de tu dormitorio. Esa noche canté al piano del amanecer todo mi repertorio" Entonces te seguí el ritmo y me sonreíste otra vez. ¿Te importa que me quede contigo? Esa noche lo estuve pasando muy bien...




"Y nos dieron las diez y las once... Las doce y la una, las dos y las tres... [...] No había nadie detrás de la barra del otro verano... Y en lugar de tu bar encontré una sucursal del banco Hispano Americano, tu memoria vengé a pedradas contra los cristales "sé que no lo soñé" protestaba mientras me esposaban los municipales".



Joaquin Sabina (Y nos dieron las diez).

domingo, 26 de octubre de 2008

Tú reinabas detrás de la barra del único bar que vimos abierto

"Tú no te mereces albumes de fotos, recuerdos de Segovia, ni viajes a París..."

Fingir que te pierdo de vista. Hacerme la alocada, la desorganizada, la que llega tarde y va corriendo sin pensar en nada. Quizá sea esa la única manera de despejarme un poquito de ti. Por supuesto, hay días de descanso impuestos, pero cuando no te veo es cuando más me pregunto dónde estarás. Voy a fingir que tengo cosas que hacer, voy a mantener la mente ocupada, voy a traducir al árabe mi libro preferido, escribiré una tesis de 600 páginas sobre el miedo a la oscuridad, tenderé mis ideas para que se enfríen al frío viento de Noviembre... A ver si así te puedo dejar de pensar. No creo que sirva de mucho, sobretodo porque cuando te vea, volveré a sonreír de manera estúpida, a colgarme de tus brazos y el reloj comenzará su carrera hasta la hora en la que me tenga que ir... Qué rápidas van las agujas cuando tú las intentas parar. Encima, hace Sol, el día no puede ir más mal. Me mandas un mensaje al móvil y recorro con la mirada tú nombre y una sonrisa se dibuja en mi cara al repetir tus palabras bien escritas que me prometen que mañana no llegará:

"Está noche te veré. No te pienso dejar escapar. No habrá más mañanas, congelaremos el tiempo en ese segundo antes de amanecer en el que la noche es más oscura".

sábado, 25 de octubre de 2008

Que esta locura de amarte no puede acabar

"La belleza está escondida tras los ojos de quién mira".

Hace frío. No me importa, la verdad. Se me han dormido los pies, de tenerlos tanto rato colgando. Cuidado al sentarte a mi lado, puede que se te pegue algo de mi mala leche. "Por Dios, Carla. Tú no tienes mala leche". Bueno, eso es opinable ¿Verdad? Ahora mismo no me apetece hablar con nadie, pero ni se me pasaría la cabeza en un millón de años tirarte de mi lado. ¡Encima que haces el esfuerzo de venir hasta aquí y ofrecerme un abrazo! "¿Quieres hablar?". Bueno, si quieres... "No sé que ha pasado, ya sabes que yo no me dedico a preguntar a la gente qué te pasa. Si quieres contarmelo, ya me lo contarás. Y si no te apetece, no lo harás, ya está. Pero lo único que no soporto es verte... así. Y aquí". Ya, ya sé que tú eres el bueno de la película, que si hay un héroe que seguramente salga perjudicado por intentar ayudar seas tú, que nadie tiene la cabeza tan bien puesta ni el corazón tan grande como tú, y claro, claro que quiero hablar contigo, pero no quiero ponerte triste. Y Dios, agradezco tanto que te preocupes por mí... Pero si no estoy aquí, no soy yo. Es mi lugar favorito, aunque corra el riesgo de no volver nunca más. Me apetece decirte que hoy le echo de menos, aunque en cierta manera dependa de mí el volverlo a tener. Menuda cobarde que ni siquiera se arriesga al ver que puede perder todo lo que le importa. Lo sé. "¿Qué te parece si damos una vuelta y te llevo a un sitio mejor que este?" No sé donde quieres ir a parar, pero suena bien. "Pues coge el abrigo, no quiero que cojas frío. Y ahora, vamonos, que tengo una sorpresa para ti..."

jueves, 23 de octubre de 2008

Escuchame, si estás ahí, quiero que sepas...



No necesito que estés ahí a todas horas, pero lo estás. Supongo que me consideras frágil, débil, incapaz de calcular bien sus pasos en falso y tan llena de errores que me desborda uno más. Y no te equivocas, no. Me acabo de dar cuenta, de que terminas mis frases y casi siempre, sueles acertar. Rectificas mis errores, me iluminas el camino, pintas mi futuro (de negro a azul) y me regalas sonrisas que me duren todo el día. ¿Me merezco ese cariño? ¿Quién eres tú? Los Ángel(es) de la guarda no éxiten, he creído tener uno toda mi vida, pero me salió diablo. Entonces... No lo sé, no sé porqué velas por mí, no sé porque te preocupa lo que me pase, o que sonrisa no quieres que me falte. Voy coleccionando canciones buscando en alguna de ellas una respuesta filosófica de ti. Y entonces, de golpe y porrazo, me viene la pregunta general... "¿Me quieres?". Debería desarrollar una tesis, que uniera un corazón y partiera de un "Puede que sí".

jueves, 16 de octubre de 2008

Un segundo de amor puede ser un disparo al corazón

No sé que hacer. Mi mente es malvada, me traiciona. Cada segundo me parece que debería estar desconfiando de todo lo que me dicen, hacen, piensa... Todo. Es estresante. Mis pensamientos, mis actos, mi instinto... todos me mienten ¿De quién me fío ahora? ¿De tus besos? ¿De los suyos? Nadie puede darme una respuesta objetiva. Ni siquiera yo soy imparcial en este asunto. Ahora que te quedas para siempre (¡por fin!) no quiero alejarme de ti ni un segundo. Pero ya solo esto que escribo me demuestra que le recuerdo demasiado, que aún estoy indecisa entre los dos y no tengo nada claro, ni siquiera sé en quién puedo confiar. Y eso que él no sabe nada, que no tiene voz ni voto en este asunto, que tiene prohibido saberlo y cuando se me pase ni siquiera lo recordará... Y tú si lo sabes, y tienes derecho a opinar. A quererme o criticarme por lo que hago y digo. ¿Qué tienes que decirme? A parte de "Te quiero"....

martes, 14 de octubre de 2008

Parece que eres el único que sabe como es ser yo

Una sonrisa que jamás me esperé volver a ver. ¿Dónde te has dejado tus buenos modales? ¿Dónde queda eso de llamar para avisar que vas a darme la sorpresa de mi vida? Con quince-dieciseis años ya va teniendo riesgo mi pobre corazón de infartarse por algo parecido. De todas maneras... ¡HOLA! Esperaré a que mi corazón se tranquilice y repita nuevamente sus pulsaciones originales, antes de correr a abrazarte y que vuelva a intentarse escapar. ¿Cómo estás? ¿Qué haces aquí? No, no me respondas. Soy muy preguntona, lo sé... Pero hace tanto que no te veo...

Ha sido toda una sorpresa que abrieras la puerta del coche y sonrieras preguntando mi calle. Al principio, no te había visto. Después, pensaba pasar de ti. Y luego he caído en la cuenta de que esos ojos solo podían ser los tuyos y que efectivamente, como tantas veces he pedido, estabas ahí. Creo que el grito de sorpresa lo han oído hasta en Francia, pero no me ha importado abrir de cualquier manera la puerta y saludarte con un abrazo de oso, casi afixiándote... Pero estabas feliz.

Por supuesto, ni punto de comparación con que me dijeras que te quedabas "para rato largo" y eso significaba un silencioso "hazme sitio en tu cama, que esta noche te cuento otro cuento". Una sonrisa no me viene nada mal en este momento. Un amigo no me viene nada mal en este segundo. Ojalá pudieras quedarte para siempre, pero lo poco (porque para mí siempre es poco) que estés, será... genial.

lunes, 13 de octubre de 2008

Mejor no te quiero, será más barato...

Quizá, si fuera más guapa. Quizá, si fuera más lista. Quizá, si fuera especial, una princesa, si tuviera una mejor sonrisa... Pero supongo que esta es una de las cosas que quedará en el "Y nunca se supo si hubiera sido al revés..." ¿Qué pasaría? ¿Me querrías entonces? Podíamos volver al pasado, como en las películas. Solo necesitamos aventura, ilusión y un coche de los años ochenta atado a la máquina con la que volaba Doc.

Echarte de menos no ha sido suficiente. Arriesgar, predecir, lanzar y perder todo lo que había conseguido en años en un solo golpe de (mala) suerte. Esa es mi peor pesadilla, antes, ahora, en un futuro... Y por eso me callo siempre, bajo la mirada de tus ojos atenta, excrutante... Decisiva. No sabes que pienso y no sé lo que piensas tú, a veces lo leo en tu cara... Pero te olvidas de cambiar de expresión y me asustas. Me desconcentras, pero eso lo haces siempre.

Supongo que, en el peor de los casos, siempre podía arriesgarlo todo... Y luego marcharme. Recoger mis cosas, en silencio, como si estuviera despedida de un trabajo... Y esfumarme. Nunca vas volverías a mirarme, nunca más volvería a ilusionarme, ni a soñarte... Estarías tan lejos como el olvido me permita.

¿Qué hago? Elige tú.

jueves, 9 de octubre de 2008

La infancia es el reino donde nadie muere



Hace hoy cuatro años que ocurrió...


El Rey del país de Los Sueños tenía un gran corazón, era un hombre encantador pero estaba muy enfermo y temía su próximo fallecimiento. Al ser así, el País de Los Sueños quedaría totalmente desgobernado y las personas, se quedarían sin poder soñar. El rey pasó muchos días en cama, y en el último de ellos, hizo un llamamiento a sus servidores:


- Servidores míos. Me temo que mi muerte se acerca y hemos de encontrar alguien de corazón tan noble como el mío para que gobierne en mi lugar-.
- No os preocupeis, alteza - Dijo uno de los servidores - Nosotros nos encargaremos de buscar a alguien de corazón comparable al vuestro -.


Pero el rey ya tenía alguien en mente. Sabía de su extensa enfermedad desde hacía tiempo y había observado candidatos ideales al puesto. Alguien de quién sabía tener un corazón noble y bueno y que protegería muy bien a las personas y a sus sueños.


- Quiero que mi sucesor - Ordenó el rey - Sea Antonio Sarrión. Un hombre bueno, experimentado y muy noble. Que protega así los sueños de su nieta Carla, la cual necesita un ángel que la guíe. Que sea él -.
- Así será - Accedieron sus servidores -.


Entonces, el nueve de octubre del 2004, el rey murió. Y con él se llevó el cuerpo físico del hombre que había escogido, quién pasó a gobernar el reino de los Sueños. Gracias a él que soñamos, gracias a él que nos ilusionamos y gracias a él que los sueños, a veces, se hacen realidad.



Solo quería llorar. Ver a alguien sería hacerme más daño. Pero entraste tú y me contaste este cuento sacado de la manga, en el último momento... Y que me animó el día, más de lo que cualquier otra cosa pudiera hacerlo. Gracias, Chico que no volverá.

lunes, 6 de octubre de 2008

Sin más amparo que mi propia soledad

Necesito tiempo (y espacio) para comprenderte del todo. Estás en un punto muerto, de ángulo cerrado, girado 133º grados... Y me cuesta, me cuesta mucho. No me pides que te entienda te limitas a vivir como tú quieres, punto. Pero soy yo la que pregunto, la que te busco respuesta y, como dice la canción, hay cosas que es mejor no aprender. A veces la respuesta "no viene explicada en el libro" y en la mayoría de estas ocasiones, ni siquiera tenemos libro. La vida es una asignatura/carrera muy difícil, yo llevo cateando quince años. Y el tiempo, aunque buen maestro, tiende a matar a todos sus alumnos. Por supuesto, el material para está escuela es paciencia, voluntad, ganas... Y me parece que se me han vuelto a olvidar en casa. Otra vez un negativo más. "Mañana, acuérdate, Carla" me dice el Tiempo. "No me gustaría suspenderte otra vez. Aprende alguna lección. Si no... ¿Para qué estás aquí?". Me gustaría decirle que algo de lo que explica entendí, que no volveré a fallar... Pero sería ponerme en evidencia cuando me saque a la pizarra de las situaciones reales y otra vez me siente sin acertar.

domingo, 5 de octubre de 2008

He estado a punto de ir a buscarte

La Chica En Cuestión

Esconderme tras un nombre. Un nombre que no indique nada. Palabras, que se las pueda llevar el viento o que permanezcan en tu mente para siempre porque, al fin y al cabo ¡Soy La Chica En Cuestión! Imagina que entre alguna de esas letras se esconde la verdadera Carla, temerosa de aceptar que siempre que intenta alejarse de ti, se equivoca. Y el nombre no dice nada, solo me da la razón. Llevo muchos intentos de huida y todos inútiles porque acabo volviendo por mi propio pie. "Esta vez será diferente". Nunca es diferente, no puedo alejarme de ti, por tú eres parte de mí y a mí me llevo conmigo. Soy yo. Siempre me niego a buscarte, más bien das tú conmigo. Nunca lloras cuando me despido, sabes a ciencia cierta que siempre terminaré por volver. Lo más alejada que estado de ti es en este momento y aún escribiéndote estas malditas palabras sigo negándome a buscarte. Aún nos queda tiempo para hablarlo con la almohada y mañana por la tarde le veré y me convenceré de que ... Nunca fuiste nada para mí. Pero en realidad, me pregunto... ¿Dónde está ese tiempo? El que dicen que todo lo cura...

sábado, 4 de octubre de 2008

Sí, me estoy burlando de mi dolor, para que no te burles tú


No he conocido en toda mi vida alguien con más puntería que tú. Verte no ha supuesto un problema, ya lo sabes. Sigues tan alto como recordaba, tan fuerte como recordaba y tan sorprendente como nunca recordé.
"Querría sentarme silencioso al lado tuyo; pero no me atrevo, no se me vaya a salir el corazón por la boca. Por eso charlo y disparato y me escondo el corazón tras de mis palabras. Le pego a mi pena rudamente, no vayas a pegarle tú. ".
Me quedé completamente paralizada ante tu mirada vacía. Ya sería casualidad que cuando lo escucho por primera vez, vuelvas a decírmelo tú.
Y que resultara ser verdad, que te burlas de tu dolor, que lo haces absurdo y que le pegas a tu pena con rudeza, no vaya a hacerlo yo.
Sabes cuanto te he echado de menos y yo sé cuantos has cambiado en realidad. Y mi respuesta, es:
"Por eso me fui de tu lado, no vaya a ser que renueves todo mi dolor".

jueves, 2 de octubre de 2008

Un viejo proverbio sobre como olvidar

Transcribo las dulces y melódicas palabras que he encontrado en una hoja de papel, a los pies de mi cama y que, asimilando la letra, es tuya:

"Sé que lo harás bien. Dudarlo me parece ofensivo, para ti y para mí. También sé que apenas tienes confianza en ti misma pero luego nada resulta ser como parece. ¿A que no me equivoco? Al contrario que el tipo de "Cuatro Vidas" tú no ves el futuro. No todo se puede adivinar y la incertumbre es, seguramente, lo más divertido de la vida. Pero hay algo que sí se puede adivinar y probablemente solo lo sepa yo. Y es que sé que lo harás bien. Te he visto hablando encima de un escenario y no es ni remotamente parecido a lo que he visto en otras ocasiones. Eras la luz que le faltaba a toda esa oscuridad. Eres sugestiva, vulnerable y captas lo que el público necesita y lo que quiere oír. Y sobretodo, extasiado ante tus palabras que me quedaba yo, para mí única y exclusivamente, eres un soplo de aire fresco en un verano abochornante. Mañana, no te preocupes, que sé que lo harás bien."


Te quiero, Chico que sabe hacer los sueños realidad ;)

lunes, 29 de septiembre de 2008

Prométeme que vendrán tiempos mejores

Yo, que sé mejor que nadie cuanto tiempo he de esperar. Me llamó la atención que él supiera lo que quiero decir. Que dicen que, tiempo al tiempo, que todo pasa y todo llega, que todo se cura y nada se queda...

Y . Mejor que nadie sabes tú cuanto me viene esto a costar. Cuantas lágrimas he tenido que derramar y cuantas todavía se me caerán. Y me dices que no, que no vale la pena aprovechar este momento de soledad para rebelarme, que tengo que ser fuerte, coger el toro por los cuernos, salirme con la verdad por delante...

Y así pasan los días, de lunes a viernes, esperando verte, veros, para que cambiéis mi suerte, aunque sea con un "Te quiero". Que no dure más que un triste minuto, que te vea solo lo que tarda en parpadear todo el mundo...

Pero nuevamente volvemos a empezar y son demasiado años ¿Crees que podré aguantar? Me llama la intención que quieras salvarme... "Corre. Huye. No dejes que te engañen."

Me dices: "Lucha, que tu puedes. Consigue todo lo que quieres. Serás mejor y será evidente, entonces que nadie te pida un poco de suerte. Que ya has sido demasiado benevolente, no les des ni las gracias, que no se las merecen".

domingo, 28 de septiembre de 2008

Prometo no olvidarlo nunca

Con una sonrisa me acerco a ti y te abrazo. ¡No has cambiado nada! Puede que estés un mes más viejo, pero tu sonrisa sigue siendo la de un adolescente que no llega a la veintena. Antes me hubiera costado hacerlo, ya sabes... Acercarme, abrazarte sin que duela... ¿Crees que he madurado? Ya soy toda una señorita. No tengo mucho mundo, es que el mes de septiembre me centra. He pasado muchas horas en esa sala de espera (azul) esperando y he tenido tiempo de pensar, más que suficiente. Después de media hora hora, treinta y tres minutos, salía con un "Ya estoy. ¿A dónde vamos?" y mi mente se desconectaba de ti.

Ya que hemos hecho el esfuerzo de venir, te invitaré a tomar algo ¿Vale? No tenemos porque hablar de él, si no estás preparado. Te caerá bien, algún día quiero presentártelo. No es mi día favorito, no llueve, sabes que eso termina por darme igual. "No quiero nada. Ya si eso otro día" me dices. Está bien, pues... Yo me voy hacia el metro. No es que no quiera ir en tu moto, es que abrazarme a ti me da miedo. Sus sonrisas son demasiado amables para traicionarle de pensamiento, es bueno conmigo porque necesito que lo sea. Es bueno conmigo porque soy buena con él. Ambos somos buenos y, aunque no sea el amor más puro, con él estoy bien.

jueves, 25 de septiembre de 2008

El mundo a dos velas

Ahora que camino temprano por las solitarias calles valencianas, que me conozco como la palma de mi mano, me doy cuenta de una cosa. Las luces se apagan nada más salir de casa, y pienso que es entonces cuando el mundo se a dos velas. Dos velas que con un mal soplo de aire se apagan y ver, no ves nada. Y me quedo parada en medio de la calle, la gente pasa a mi lado sin mirarme... Creo que entonces no vemos nada. Me gustaría verte en esos momentos porque eres la luz de mi oscuridad. No busco guías ni príncipes azules, solo alguien que me quiera de verdad. ¿Es tanto pedir que estés conmigo todas las horas que no puedes estar?

La gente me pregunta por tus besos y me gusta dar respuestas que contesten sin contestar. Todos te conocen y nadie piensa en ti, creo que el anonimato te gusta. Sé que tú haces lo mismo conmigo, que nadie sabe más que el perfume que suelo utilizar, pero algunos me conocen como "La chica en cuestión" del "Chico que no volverá". Ayer se apagaron las luces cuando salí de casa y entonces, segundos después, se puso a llover. Después, por la tarde, me dirías que con la lluvia creaste un farol que iluminara mi camino hasta clase. Me juraste "terminará pronto" y entonces, nos volvimos a ver.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Siento que vivo para quererte



Tus labios tienen sabor a caramelo.
Dices que eso es mentira
Pero como dice Sabina
Lo malo de tus besos es que crean adicción.
Me envuelves con tus brazos
"Quita, que me das calor" Sonrío
"¿Sabes algo?" Me dices
"Nunca te dejaré caer".
Entonces es cuando susurras "Te quiero"
Y debería decirte... que yo también.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Paraíso de los héroes



Una cucharada para mí.
Una cucharada para ti.
Es "Dulce de leche".
No es tu helado favorito pero sí el mío.
Estoy triste
, necesito a mi amigo y un dulce saturado de azúcar.
Me arrepentiré más tarde. Ya si eso... más tarde.
Es como todo, las culpas cuando tenga miedo de perderle...
Te comes el helado conmigo porque me quieres demasiado ¿Recuerdas?
Te ríes y lanzas una mirada pensativa a la televisión.
"¿Te imaginas una serie sobre Jesucristo?"
"¿A que viene eso?" Me río
"Toda España pendiente de si Jesucristo se quita las gafas y es guapo..."

Te quiero, mi estúpido.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Responde



No quiero responder más preguntas.
Todos me interrogan, quieren saber de mi vida, pero yo no puedo hacer preguntas.
Todos quieren ser policías, nadie quiere ser ladrón
Todo ha cambiado mucho.
Cuando era pequeña, todos queríamos ser cacos antes que polis.
Era un juego, pero era más divertido estar en el bando malo.
En ese dónde no hay culpa, ni principios, ni dolor...
Ahora todos quieren hacerse los justicieros o los interesados
Dejaré de responder preguntas
Quiero encontrar a alguien que me de respuestas a mí también.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Luces de septiembre


No estoy, para nadie.
Me gusta la sensación de "No estar".
No sé quién me busca, pero sé lo que piensa.
Piensan que no estoy.
Al móvil no respondo, se ha quedado mudo.
En persona estoy sola, no quiero que nadie me encuentre.
No aparezco por ningún lado, es...
Como si hubiera desaparecido.
Me he desvanecido, en medio de la nada.
Todos me buscan, todos quieren algo de mí
Aunque sea una estupidez todos me necesitan
Y por primera vez en mi vida yo no voy a estar ahí para ellos
Me gusta la sensación de "No estar"

miércoles, 10 de septiembre de 2008

¿Puedes oírme?



Estoy gritando
¿Puedes oírme?
¿¡PUEDES OÍRME!?
¿Porque no me oyes...?
Que alguien me escuche...

martes, 9 de septiembre de 2008

Tras la caída



Salimos de la calle dónde siempre te perdías.
"Es tan larga..." te excusas. Yo te aprieto la mano.
Sonríes y me miras, dices de bailar un tango.
"¡Estamos en medio de la calle!" me río.
"¿Qué más da? Nos llamaran "locos" o "atrevidos"
Me dejas caer en tus brazos
"Y ahora..." susurras, mi pelo roza el suelo.
Y aunque por fuera "Para, por favor" esté suplicando
Por dentro siento tocar el cielo
"Llegamos tarde. Levanta" Sonrío
Y me dices
"Déjame divertirme un rato"
"Eres la única persona con la que puedo sentirme un crío..."
Te quiero, por lo que eres y por lo que me haces ser cuando estoy contigo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Cautivo de mis deseos



Abres el grifo y pasas el último plato enjabonado por debajo del agua.
Yo me acerco por detrás y te abrazo, apoyando mi cara contra tu espalda desnuda.
Cosas del verano, que te olvidas las camisetas.
Tengo que ponerme de puntillas para poner mi barbilla sobre tu hombro.
Tu sonríes y ladeas la cabeza, te doy un besito en el cuello y sigues fregando.
Terminas con lo que estás haciendo y me aparto un poco mientras te secas las manos.
Te das la vuelta y allí estoy yo, sonriendo.
Te cojo por la cintura y te obligo a darme un beso.

- Tengo las manos frías - Me adviertes pero las pones sobre mis brazos para atraerme más hacía ti cuando me besas-.

Si que están frías.
Sonrío en tus labios.
Siempre haces lo que quiero...
¡Qué mimada!

domingo, 7 de septiembre de 2008

Sospechosa


Eras el único que me entendía.
La gente es curiosa, cotilla, me pregunta.
No quiero responder.
No sé como explicarlo, sin decir que me haces falta.
Tú me entendías con una mirada.
Nadie hace lo mismo que tú.

Son momentos difíciles, solo quiero apagarlo todo.
Cambiar sonido por silencio.
Quiero saber expresar como me siento.
Se me traban las palabras y mis dedos no me van.
Me muero y nadie lo entiende
Y encima tú ya no estás.

¿Porqué no se callan? ¿Porqué no se apagan?
Me equivoco de palabras.
Hay que ver qué puntería.
No doy una buena.
Estoy harta de que me pregunten.
Quiero estar sola.
No quiero oír nada.