
Una cucharada para mí.
Una cucharada para ti.
Es "Dulce de leche".
No es tu helado favorito pero sí el mío.
Estoy triste, necesito a mi amigo y un dulce saturado de azúcar.
Me arrepentiré más tarde. Ya si eso... más tarde.
Es como todo, las culpas cuando tenga miedo de perderle...
Te comes el helado conmigo porque me quieres demasiado ¿Recuerdas?
Te ríes y lanzas una mirada pensativa a la televisión.
"¿Te imaginas una serie sobre Jesucristo?"
"¿A que viene eso?" Me río
"Toda España pendiente de si Jesucristo se quita las gafas y es guapo..."
Te quiero, mi estúpido.
1 comentario:
Querida Carla (dos puntos, espacio):
Leer tus entradas de blog siempre me da como un no sé qué. Porque es tan cotidiano, y a la vez tan profundo, y expresa tanto lo que tienes dentro, un pelín dulce y a la vez amargo, y me enseña esas cosas que no sé de ti (o que intuyo pero no sé con seguridad). No dice nada y a la vez lo dice todo, no hablas claro sino que es un misterio, intenso pero un misterio, y recuerda lo que dijo D al respecto.
En fin. No me va a salir el comment como quería (hoy inspi 0) pero que sepas que te quiero, que eres un encanto, que estoy aquí para lo que quieras, necesites, etc, aunque la distancia geográfica me impida presentarme en tu puerta con helado de dulce de leche.
Un besazo enorme.
Sara
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