domingo, 30 de noviembre de 2008

¿Cuánto tiempo crees que aguantarás?

Mi corazón te dijo adiós. Saludaba con una extraña sonrisa que tú no supiste entender. No te conté que hace varios días que el amor me dijo que se marchaba de mí. Me dijo que podría volver, algún día. Pero que no lo esperara despierta, ni siquiera para Navidad. Es por eso que ahora puedo salir a la calle y respirar, con el corazón ensanchado y por entero, porque ya no tengo que preocuparme de nadie. Ahora, soy yo quién lleva los tacones, quien manda. Y soy la ganadora que tú nunca conocerás.

sábado, 29 de noviembre de 2008

No tuvo Eva este Adán, no hubo asiento de atrás, ni caricias, ni cartas perfumadas...

Feliz, feliz cumpleaños.
¿A mí?
¡A tú!
Feliz, feliz cumpleaños.
¿Para mí?
¡Para tú!
Que los pases muy felices y ahora sóplale a la luz...
(2/12/2008) (Dos días)


Aquello que ves alejarse en el horizonte es "El tren de las Oportunidades". Yo lo veo porque, otra vez, perdí una de la grandes. No la perdí, la dejé pasar. Creo que me hubiera sentido peor si llego a montarme y descubrir que no viajas solo, sino mal acompañado. ¿Qué hubiera sido de mí? Sabes que alguien más y yo nos hubiéramos lanzado del tren en marcha y yo, solo yo, me hubiera hecho daño. Tanto, que mi corazón se rompería en mil pedazos, dejando a la imaginación eso de volver a recompenerme otra vez. No sé porqué siempre tengo que sentirme culpable por ti.

En momentos como este me doy cuenta de lo buena fingidora que soy. Y no porque intente mostrar la realidad que no es, sino porque me creo que "estoy bien", que no afectas, que no dueles... Y yo me lo creo y os convenzo. No a todos... Es él quién siempre me descubre. Tú mejor amigo, y el mío... Siempre se da cuenta de que no haces más que equivocarte, o me equivoco yo y no podemos seguir así... Alguien saldrá mal herido.

Paso a tu lado y encuentro la salida al pozo negro en el que me había caído. Te ignoro, no cuentas. No estoy enfadada, solo trato de amurallar mi parte más vulnerable. Para que no pases hasta que esté reconstruida, para que no te caigas dentro y me vuelva a poner mal. Entonces, te das cuenta de lo que sucede... "Al loro, que la niña te olvida..." y entonces intentas volver a meterte en mi vida... Y yo te dejo, porque en el fondo, me gustas. Porque en el fondo, te quiero.

jueves, 27 de noviembre de 2008

El gris de la carretera, dibujando su melena... Y la luz se le apagó

Hoy estaba pensando en ella. En lo rápido que vino y en lo rápido que se fue. Cualquier vida arrebatada, es corta. Las vidas no deberían acabar así, sin embargo, hay asesinos que lo hacen. Matan y después no se acuerdan. El alcohol hace milagros... o tragedias. Según se vea. ¿No?

Porque llevas mucho tiempo esperando las vacaciones de Navidad. Y no para matarte. Porque una carretera de doble sentido es para que vayas y vuelvas. Y para que otros vayan, y también vuelvan. Porque el carril de los listos no existe. Porque sabes suficiente inglés como para saber qué significa "STOP". Porque mañana será otro día y querrás vivirlo. Porque a lo mejor no te matas tú solo. Por no acabar la vacaciones con 600 euros menos, por la multa. Porque prefieres estar atascado en la cola del Corte Inglés que tirado en una cuneta. Porque buscar desesperadamente el hospital más cercano no es la nochevieja que tú querías. Porque quieres llevar a tu hijo a ver a Papá Noel otro año más. Porque un trayecto corto no quiere decir que sea un trayecto seguro. Para que no sean tus últimas vacaciones. Porque quieres ver a tu familia el día de Nochevieja. Porque adelantar con línea continua es un suicidio. Porque hay tres veces más coches. Para que no haya tres veces más accidentes. Porque has quedado para cenar y estás Navidades, le pides que se case contigo. Porque "si bebes, no conduzcas". Porque quieres volver y contarlo todo. Por los encuentros. Porque quieres enseñar los regalos. Porque quieres volver, pero no en una bolsa de plástico. Porque jugártela para ir "aquí al lado" puede costarte muy caro. Por la gente que te espera. Para que tu madre no tenga que llevar flores al kilómetro 23 de alguna carretera.

Porque sí.
Elige la razón que quieras...
Y estás Navidades no corras.
Haz el mejor regalo del mundo.
Volver a verles un año más.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Mira al cielo y pide un deseo, contigo la noche más bella

"¿Qué quieres por tu cumple, C?".

No sé. ¿Qué me daríais? No más de lo que ya me habéis dado, por favor, me siento egoísta. No sé cuantas sonrisas os debo, pero ya deben alcanzar una suma considerable. De FP quiero un abrazo, un abrazo muy fuerte, de esos que no sabe dar porque es demasiado serio. Quiero un abrazo muy fuerte, como el que se dan en las despedidas, pero sin despedirnos, porque le quiero demasiado para dejarle ir. De Lidia, quiero una mirada cómplice, como cuando nos miramos entre nosotras a la vez, como nuestras reacciones igualadas, como reírnos de las mismas cosas y tener la misma pasión por las sonrisas. De TI, quiero un beso, pero un beso de amor. Un beso cariñoso, un beso de esos que me ayudan a dormir por las noches, un beso que me persiga durante años y nunca me deje en paz. De mis personalizados Pin & Pon quiero cosquillas, de esas cosquillas tontas, de esas risas flojas, de esas bromas ingeniosas y frases geniales, de esas muecas espantosas y tan divertidas.

Y ahora, lo que no estaba previsto:

De Sara quiero una llamada, una llamada a última hora, como esas que se hacen cinco minutos antes de que se pase el día, con la típica conversación de "Me he pasado todo el día llamándote y no me lo has cogido / Y yo me he pasado todo el día esperando que llamases para no cogerlo". De Irene quiero un cuento, un cuento muy bonito y divertido, sobre un lugar donde nunca se llore, un cuento donde la vida sean dos días y caiga en fin de semana, un cuento de los de siempre, de los de "este, tiene final feliz". De Mary quiero un tirón de orejas, de esos que no son muy fuertes pero te acabas cansado de tanto tirar, quiero que se equivoque de número y siga contando y que yo proteste y le haga cosquillas para poderme soltar.

Quiero tantas cosas... Y ninguna cuesta dinero.
¿Cumpliréis mis deseos, un año más?

martes, 25 de noviembre de 2008

Malditas las ganas de volver a verte si ya te he perdido

No soy ordenada.
Ni física, ni mentalmente.
¡Pues vaya faena!
Mi mente ahora mismo es un espacio tremendamente pequeño donde se amontonan todos nuestros recuerdos.
Pero... Es que pasado tanto contigo...
¡Qué ya no me queda espacio!
He aquí el gran dilema.
O me mudo de mente...
O dejo de pensar en ti.

lunes, 24 de noviembre de 2008

No hay mal que por bien no venga, aunque el mal siempre quede fuera, que con cerrar luego bien la frontera, puedes hacer lo que quieras

Lo que hoy os vengo a contar es un trozo de papel viejo que he encontrado de cuando aún creía que nada nos iba a separar...


El Fin de una Era

Seguramente, el tiempo consiga hacerme olvidar si el colegio es exactamente como lo recuerdo. También olvidaré si fue tan duro o tal fácil como quedó en mi memoria. Pero hay personas que no voy a olvidar, recuerdos que no voy a borrar.... En los años que vienen pensaré en lo que vivimos juntos. Nada es para siempre, el destino tiene distintos caminos para todos nosotros. Y sé que os recordaré porque lo que somos ahora es una parte de lo que fuimos, de lo que me hicisteis ser. Me gustaría que un vago recuerdo de mí perdurara en vuestra memoria y que en la misma caja de recuerdos, guardárais las interminables conversaciones a voz de grito de los viernes por la tarde, los juegos inventados en los momentos de aburrimiento, la complicidad en los exámenes y los abrazos que muchos no llegamos a dar. Que 15 son muchos años para no haber dicho nunca que os echaré de menos.


(Otra historia que no tiene final feliz)

domingo, 23 de noviembre de 2008

Yo te espero aquí, doy mi vida porque vuelvas

Todavía me pregunto qué hago aquí. ¿Tú no te lo preguntas? Qué haces aquí y si habrá alguien esperándote en alguna parte... Cuando lees eso de “En este minuto, hay alguien en el mundo que te echa de menos, alguien que llora por ti, alguien que grita tu nombre…” te quedas pensando… ¿De verdad? ¿De verdad hago falta en algún sitio? ¿De verdad alguien está pensando en mí mientras ve la tele, cena con la familia o escucha música? No lo había pensado antes. ¿En cuantas fotos de desconocidos he salido yo como fondo? ¿De cuántos momentos importantes de sus vidas he formado? Y quién me conoce... ¿Hay alguien en este momento que esté pensando en mí? ¿Sabrá esa persona que la estoy recordando mientras escucho esa canción que tanto odia? Porque sabe, en el fondo sabe, que habla de él y de mí, que cuenta una bonita historia de amor que, como las más bellas, ya doy por sentado que acabe en tragedia...

"Sola, en los brazos de un amante que nunca pasó de ser un espectador..."

sábado, 22 de noviembre de 2008

Pobre Blancanieves, nuestro príncipe prefiere a la madrastra, a la mala del cuento

Bien. Creo que tienes la chica más histérica del mundo. Punto.


Estoy buscándote porque hoy necesito "empacharme" de ti. Saca la artillería pesada, los besos que tú sabes, los abrazos de oso... Es como ver venir un huracán y quedarte quieto en la playa, sin poder huir. Para soportarlo necesito blindarme de coraje, de tu coraje y de tu amor, hacerme más fuerte, ser inmune a sus pisadas. Necesito que tenerte, ojalá pudieras estar todas las noches conmigo, abrazándome y diciéndome que ya queda menos. Recordándome que se acercan a largo plazo momentos divinos, que en diciembre hará un año que nos conocimos. Y que empecé a quererte, en diciembre hará un año, que siempre tengo ganas de verte...

jueves, 20 de noviembre de 2008

Tras tanta sangre derramada, al final de la partida, no pudisteis hacer nada

No sé como expresarlo, de otra manera.
Te lo he susurrado bajo la luz de la luna todas las noches que pasé contigo.
Te lo he bailado con canciones en la intimidad, solo para ti.
Te lo he gritado desde el puente del río valenciano.
Te lo he cantado en una canción que guardaste en tu MP3.
Te lo he escrito en un trozo de papel pequeñito que guardas en tu mesita.
Te lo he pintado en un dibujo bastante mal hecho.
Y ya no sé qué más hacer si no te queda claro.
Quizá con esto entiendas, por fin, lo mucho que me gustas.



Me gustas cuando dices tonterías
Cuando metes la pata, cuando mientes
Cuando te vas de compras con tu madre
Y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
Y me cubres de besos y de tartas
O cuando eres feliz y se te nota
O cuando eres genial con una frase
Que lo resume todo, o cuando ríes
O cuando me perdonas un olvido
Pero aún me gustas más, tanto que casi
No puedo resistir lo que me gustas
Cuando, lleno de vida, te despiertas
Y lo primero que haces es decirme:
"Tengo un hambre feroz esta mañana
Voy a empezar contigo el desayuno".

Luis Alberto de Cuenca "El desayuno"

miércoles, 19 de noviembre de 2008

El puerto se durmió esperando a que tu volvieras...

Venga, ya es muy tarde. A la cama.
¡Pero antes un cuento!
¿Qué cuento quieres oír?
El de "La Chica en Cuestión"
Vaya. Hace mucho que no lo contaba. Seguro que te lo sabes mejor que yo... Había una vez... Una chica y un chico.
Y los dos eran novios.
No, primero eran amigos. Buenos amigos. Y un día él decidió que quería estar con ella siempre.
Y ella le dijo que sí.
Sí, ella le dijo que sí. Estaba perdidamente enamorada de él.
Pero todo cambió.
Sí, un día todo cambió. Un mal día tuvieron una pelea muy grande y decidieron separarse.
Qué pena...
No debería contarte estas cosas.
¡Sí! ¡Cuenta!
Debes comprender que era una relación muy difícil. Ella no estaba segura de nada y decidió marcharse y no se volvieron a ver.
¡Hasta un día!
Hasta un día. Él fue a buscarla. La buscó por todos lados, preguntó a sus amigos, a su familia a todo...
Y no apareció.
No. La Chica en Cuestión, la chica que buscaba, no quería ser encontrada por él.
¿Y qué pasó?
Que él la encontró.
¡Hala!
Y entonces, ella decidió que lo quería mucho. Estaba segura de que le quería. Y él había ido a buscarla para decirle lo mismo...
¿Y entonces?
Entonces... Ella se marchó. Otra vez.
¿Otra vez?
Sí, se fue para nunca volver.
¿Y él volvió a buscarla?
No, él decidió dejar que ella volviera, si quería.
¿Y qué pasó entonces?
Que... así vivieron mejor.
¿No vivieron felices para siempre?
Te he dicho que vivieron mejor.
Un cuento genial, pero necesita un final nuevo.

...

Quizá debería dejar de ser la Chica en Cuestión...
Déjame pensarlo
¿Vale?

martes, 18 de noviembre de 2008

Para no olvidar jamás que está amistad es de por vida



Otra vez vuelvo a dejar de lado mi corazón, en sentido de "amores (para toda la vida)" y me quedo solo en amores, fraternales en este caso, de una amiga, de una hermana, a la que quiero mucho. Supongo que, cada tarde te acordarás de mí un poquito, y gritarás al cielo en silencio "¿Porqué no te callas?" y decidirás que al día siguiente, me pondrás Sin Admisión. Pero no. Siempre te veo aparecer y, supongo, sonreír al otro lado de la pantalla. Te llamo estás, siempre estás. ¿Cuánto hace que nos conocimos? Un año. ¡Cómo pasa el tiempo! Ya ni me acuerdo, aunque no es por falta de memoria que he olvidado eso. Ni siquiera sé en qué momento empezamos a hablar, a partir de qué conversación empezaste a ser mi mejor amiga y a partir de cual "conver" llegaste a ser mi hermana. Mi hermanita del alma, Sara. No lo sé, te juro que no lo sé. Pero me alegro mucho de haberte conocido y me llamó estúpida por no decírtelo nunca. Mira que soy sentimental, llorica, vulnerable, creativa, imaginativa... para ciertas cosas. Pero nunca puedo decirte que, de verdad, eres una de las cosas más felices que me han ocurrido jamás. Creo que si tuviera otra opción, viviría la misma vida solo para charlar contigo, incluso te conocería antes. Espero que, finalmente este verano, aparezca en tu casa con mi maleta de tres kintales y te pueda ver. Y dar las gracias, personalmente, por existir.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Hay imposibles que un día consigues sin darte cuenta

Hola. Supongo que has entrado aquí buscando explicaciones. No te voy a mentir (más) no las tengo. Y tampoco tengo las respuestas a tus preguntas, y antes que nada, en la cola de pedirlas voy yo delante de ti. Ayer mi cabeza decidió darse de baja en pensamientos y ya no sé que me intenta decir. Ha perdido la esperanza de hacerme entrar en razón. Por otro lado, tengo en mi pecho un corazón pegando saltos, dándome como una guía dos opciones, cuando bien sabe que solo debería tener una. Es un avaricioso, perdona. Quizá debería desconectarlo y llevarlo a arreglar, no tiene muy buena pinta dividido en dos que está. Bien, esa es mi situación. Una cabeza que no quiere saber nada de mi elección, porque está harta de que la ponga a trabajar todas esas noches solitarias y le haga pensar en una respuesta que luego desecharé, sin duda. Y un corazón enloquecido, que llora, chilla y protesta dos nombres, como un niño que ansía un juguete. Ahí tienes mi explicación, si no te sirve, tengo hojas de reclamaciones. Espera, un segundo, antes de irte... ¿Y tu explicación cuál es?

sábado, 15 de noviembre de 2008

Quiero clavarte una flecha en tu alma malvada, mirarte a la cara...

No. Sería de cobardes aprovechar que no estás delante en este momento para ponerme a llorar. Ya no quiero llorar, sino coger la vida con más ganas y seguir, seguir luchando por lo que me hace feliz. Seguir intentando encontrar mi final de cuento en algún lugar de este mundo. Cuando te veo, sigo viendo una sonrisa, esos ojos que me invitan a abrazar tu corazón. Entonces, recuerdo en mi memoria que no es una invitación y retiro todos mis besos del tablero, ahí te quedas. Jugar contigo siempre fue un riesgo muy alto, el precio a pagar me salió siempre demasiado caro... Es difícil, claro que sí. No puedo olvidarte de la noche a la mañana ni librarme del recuerdo de tu voz, de tus besos, aún no he borrado tus mensajes del contestador... Pero he decidido no esperar a que te lo pienses dos veces, no es culpa mía que tu vida no sea exactamente como la querías. Seguiré adelante y tú... Cariño, tú algún día, también.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Por si acaso me estuvieras escuchando...

¿Puedes aferrarte al recuerdo de algo que nunca tuviste?

Echar una mirada atrás. ¿Qué te sugiere? ¿Girarte y contemplar tu habitación con los mismos ojos de siempre? Quizá deberías mirar con otros ojos. Con los ojos de una persona madura, repasar con detalle toda tu vida. Encontrarte con que, algunas amistades y los amores, no duraron para toda la vida. Los buenos momentos, acabaron casi antes de empezar. Y los malos tampoco fueron para tanto. Ha pasado tanto tiempo desde entonces... Desde cualquier entonces. Porque por allá por la época en la que no había necesidad de comprar tiempo, todavía podíamos pasarnos medio día haciendo pie y medio día en la luna. Eran esos días en los que una sonrisa podía ser el mejor de los regalos y no te preocupaba tener suficiente dinero para salir el próximo fin de semana. Eran esos días dónde una muñeca o un balón podía entretenerte toda la tarde e incluso te solías olvidar de cenar. Eran esos días en los que era habitual tener cinco mejores amigos. A medias, puede que haya vuelto a esos días. Desde que tú te encargaste de susurrarme "Carla, abre los ojos y mira bien lo que tienes, que no es poco".

Y así descansa el corazón


Así va tú corazón, bombeando salidas. Tal vez pidiendo ayuda, ayuda para salvar la vida. Quizá, si voy y vuelvo te encuentro... O que me vaya, cuando ya te hayas ido, o que vuelva y vea que no has venido. No lo sé. Si me aparto, probablemente me pierda, pero tengo que seguir, tengo que emprender, tengo que luchar... Y caminar... Puede que no te vuelva a ver, si no quieres quedarte conmigo ya sé lo que me va a faltar...

Hoy me he permitido otra vez ser niña. Durante poco tiempo y sin jugar a soñarte. Pero otra vez Peter ha vuelto a entrar por la ventana para ponerse a volar. Echaba de menos las risas sin que nadie las juzgara, la carrera incansable por ganar en un estúpido juego, inventado sin querer en cinco minutos, con los amigos... Y divertido. "Hacemos el niño" cuando damos rienda suelta a nuestra locura y hacemos, por primera vez en mucho tiempo, lo que queremos hacer. Quizá, esa locura no sea tan mala. Quizá, sea lo único que nos mantiene cuerdos.

Os quiero, mis niñas.


- ¿Qué haces? -.
- Escribo una carta a los Reyes Magos -.
- ¿Y qué les pides?-.
- Que nos devuelvan la vida -.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Hay promesas de esas que hay que cumplir, no te puedes

Antonio Sarrión nunca llegó a leer estas páginas.

Octubre ya ha pasado. Creía que lo tenía todo controlado, pero... Cuatros años y cuando te pienso, sigo queriendo llorar. Al principio, razonaba que Dios no existía porque no te había dejado quedarte. Cualquiera que hubiera previsto medianamente las consecuencias de alejarte de mí, habría admitido que era una locura. Pero ahora pienso que Dios puede existir, que puede ser tan egoísta como el hombre, y querer llevarse lo más bonito que había en la casa. ¿Será posible que aún siga sin tener que esforzarme para recordar tu cara, tu voz? Que solo tenía once años, pero todavía te recuerdo subido a tu escenario (Porque en el fondo siempre fuiste el rey de la pista). La Pobleta se quedó con un bonito recuerdo, pero me gustaría que, aunque fuera los veranos alternos, me lo dejará a mí también para poder quedarme yo contigo.
Pero cuando se trata de ti, todos nos volvemos egoístas y nos queremos quedar con todo lo poco (Porque siempre nos sabe a poco) que dejaste en este mundo. Los recuerdos tuyos nunca fueron suficientes y todo lo que me puedan contar se quedará a mitad de camino. Yo también me acuerdo de ti. Y mientras sigo pasando con las manos tus fotos, todavía recuerdo aquello de "Yo soy el mono titiritero..."

martes, 11 de noviembre de 2008

Ojalá pudiera mandar en el alma, o en la libertad que es lo que a él le hace falta

Desde dónde estoy sentada ahora, veo la cantidad incalculable de libros que tengo leídos (Ninguno por leer). Aún tengo más en las estanterias del salón y de la entrada. Tengo dos cajas en el armario, llenas de libros. ¿Y sabes qué? Aún me cuesta precisar cual es mi preferido. Cuando el abismo separa, tal vez. Cuenta el irremediable destino de una familia fragmentada. ¿O tal vez "El secreto del Elise"? Que Sara creó con tanto amor y yo me leí con tanto gusto. Aún así, lo siento, realmente no existe mi libro favorito. No hay ninguno que vuelva a releer cada vez que necesite sonreír, ningún libro capaz de sustentarme... Todavía. Creo que fue mi motivación para empezar a escribir. Será buena, o mala... Pero al no encontrar mi libro preferido, decidí empezar a crearlo yo. Desde los once años que escribo y todavía no he dado con la solución. Pero ahora, que he empezado a crear un personaje parecido a ti, tal vez encuentre el libro que realmente me haga... soñar.



La verdad es dura, la verdad es incómoda y a menudo la verdad duele. La gente dice que quiere saber la verdad pero ¿es cierto? La verdad es dolorosa, en el fondo no queremos conocerla, sobre todo cuando sabemos que nos afectará. A veces decimos la verdad porque es lo único que podemos ofrecer. A veces decimos la verdad porque necesitamos decirla en voz alta para poder oirla, otras veces la contamos porque no podemos aguantarnos y otras la contamos porque a alguien le debemos al menos eso.

Anatomía de Grey

lunes, 10 de noviembre de 2008

¿Qué hace un ángel como tú en un infierno como el mío?

Esta tarde lo he pasado realmente mal. Aunque, no es cierto que veas pasar tu vida ante tus ojos en dos segundos. Estás más concentrado en seguir respirando que en otra cosa, luchando para que tu vida no se acabe. Seguramente, es así como sabes que realmente, quieres vivir. Lo único que me ha cruzado la mente como último pensamiento, después de perder la esperanza de recuperarme, has sido tú.

Tú, como único salvavidas en el mar. Como única solución a cualquier problema. , como si temiera morirme y que como recuerdo quisiera llevarme algo bonito. Como tu sonrisa, por ejemplo. Quería llevarte conmigo, de una manera egoísta. Quería que no me dejaras, quería que volvieras a sonreírme, a hablarme, a estar conmigo... A quererme. Tú eras lo único que me daba una cierta coordinación en un mal momento, era tu voz en mi mente que me gritaba "Calma. Respira". Como si estuvieras ahí...

Y fiándome de mi instinto con tu voz, he respirado. No ha sido tan malo una vez que volvía a entrar aire en mis pulmones. Y aunque estaba nerviosa y alguna que otra lágrima resbalaba por mi mejilla, solo he podido reírme. Gracias, por salvarme la vida... Otra vez.


Cuando acaba el día, lo que todos deseamos es tener a alguien cerca.
Guardar las distancias y fingir que no te preocupan los demás, no es más que una sarta de mentiras.
Elegimos a las personas que queremos que estén cerca;
Y cuando las hemos elegido, nos quedamos junto a ellas.
Aunque les hagamos daño.
La gente que se queda contigo cuando el día llega a su fin, es la que merece la pena conservar.
Aunque a veces cerca, es demasiado cerca.
Sin embargo, a veces, la invasión de tu espacio personal es lo que necesitas.


(Anatomía de Grey)

domingo, 9 de noviembre de 2008

Me cansé ya de repetirte, que estoy loca por ti

Alguien me recordó ayer que tú y yo tuvimos "una historia". ¿Una historia en común? No lo recuerdo demasiado bien. Solo sé que de amigos, nos va mejor. Acompañaste a las sonrisas de vuelta a mi casa, cuando estás se habían perdido y yo no hacía más que llorar. ¿Has contado el número de personas en el mundo que han pronunciado hoy tu nombre? Han debido ser muchas, acompañado del consecuente "... con Carla. Están que no se despegan". Las malas lenguas dicen que de ti me enamoré. Sabes que eres mi mejor amigo, por ahora solo eso, el mejor. Gracias, por el mejor regalo de cumpleaños (anticipado) del mundo. Gracias por ese beso y el recuerdo de tus palabras en un tono muy bajito susurrando que la tuya, también es mi casa.

- ¿No sientes que tu vida esta muy vacía?-.
- Todo el mundo dice que un día nos despertamos, nos miramos al espejo y preguntamos: ¿Cómo he llegado aquí? Pero no tiene porque ser así -.
- ¿A no?-.
- No hay ninguna norma que diga que tenemos que despertarnos. No lo olvides-.
(Ally McBeal)

Posdata: Pequeñas ninfas de colores que todos los días me cruzo en clase... Os quiero.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Para vivir contigo, tan solo quiero que me dejen con mi vida

Defíneme tú. Tú que sabes quién soy, tú que me conoces tan bien, tú que dices que soy... así. Encuentra algo con lo que rellenar este libro en blanco. Di algo de mí. Algo que sea verdad, no importa lo vulgar que sea. Ya que, intentando buscarme definición, acabo de perderme. Y ya no sé quién soy. Creo que cuando pierdes tú propia identidad moral, estás acabado. Defíneme tú. Tal vez solo necesite que me recuerden quién soy. ¿Solía ser divertida? ¿Solía ser amorosa? ¿Solía ser irritante? ¿Quién era yo y porqué soy así? Puede que ya no lo recupere nunca. Puede que ya nadie me vuelva a ver como era. Ni yo vea al mundo como antes lo veía. He cambiado tantas veces de parecer sobre quién se merece una oportunidad y quién no... Que antes no había reparado en mí misma. Defíneme tú. Por favor. Recuérdame quién solía ser... Y ya no soy.

Es fácil ganar. Cualquiera puede ganar (A Scanner Darkly)

viernes, 7 de noviembre de 2008

Prometo no seguir viviendo así, prometo no pensar en tí, prometo dedicarme solamente a mi...

Me gustan tus besos y que nadie los vea. Que sean solo míos y que nadie más los sienta. Me gustan tus manos fuertes recorriendo mis finos brazos. Y que me digas que me quieres... Me gustas tanto, tanto, tanto...

Buscando la pregunta a una respuesta que no conozco (A los que aman)

jueves, 6 de noviembre de 2008

No consigo escapar del hechizo que esconde tu mirada


Dicen que a traves de las palabras el dolor se hace mas tangible, que podemos mirarlo como a una criatura oscura...Pero yo siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, el más hondo, el más injusto (A los que aman)

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Si Peter Pan viniera a buscarme una noche azul, que me sorprenda a oscuras, por favor... Que no de la luz

Me pregunta Irene "Lo que escribes... ¿Es autobiográfico?". El Ambicioso Embustero se ha reído. "Qué no daría Carla porque yo no fuese real".



Cántala otra vez, por favor. Son las once de la noche y tú aún sigues sin dejar de cantar. Me susurras los versos al oído, tan lentos y preciosos, que parece que me confesaras la verdad. No sabía que tenía esa voz, ese criterio musical... Ese miedo. A no volver a ser Peter Pan. Nunca he dejado de decir que me pareces un niño grande. Alguien que te fastidia, pero después se acerca a pedir perdón. No tienes mal corazón, solo mala leche. Una buena lección de humildad te vendría bien. ¡Y clases de baile!

Tu alma está tan llena de recuerdos que se desborda cuando no debe. Deberías dejarlos salir. Quizá las mariposas que revolotean en tu estómago estén intentando decirte algo. Pero idiota de ti piensas que estás enfermo. El amor no es una enfermedad que tenga cura, lo siento. Quizá deberías probar a sonreír, te sienta bastante bien. Y quizá deberías abrirte un poco, solo un poco y reaccionar como si los sentimientos fueran algo extraño para ti. Sabemos que tú también piensas, que tú también sientes... Y que te duele tanto la vida como al resto.

Veo bien que intentes salvar la vida de las personas de este mundo. Pero, por favor, no olvides que tú también eres una de ellas.

martes, 4 de noviembre de 2008

¿Por quién voy a luchar?


¡SOCORRO! No puedo... Me he olvidado de volar. Peter... ¿Qué hago ahora? ¿Cómo regreso al País de Nunca Jamás?

lunes, 3 de noviembre de 2008

Niño vete y cierra la puerta... Que no verte salir de mi vida

No te odio. Al principio, cuando me preguntaste, creía que sí. "¿Quieres odiarme?" Entonces también, . Aunque ya no lo sé. Ahora estarás leyendo estás palabras y regodeándote en su propia "genialidad". Felicidades, Ambicioso Embustero. Has conseguido que tu presencia deje de resultarme exasperante ¿Era esa la finalidad?

De odioso, a invisible. No es una mejora. Aunque al menos, él se alegra. Si tu entras, ya no salgo. Al menos me veo capaz de quedarme en la misma habitación, aunque aún me estremezco un poco al escuchar tu suave voz. ¿Acaso lo que tú llamas "encanto" para mí es... otra cosa? Ya no me esfuerzo en odiarte, dame tiempo y algún día, aprenderé a soportar tu "encanto".

Apoyada contra la pared, tus brazos a cada lado de mi cuerpo y tú demasiado cerca. Como siempre. Tu aliento rozando mis labios. "¿Entonces no me tienes miedo?". No, tranquilo, miedo no es. "¿Porqué te pones tan nerviosa? Te gusto" Lo siento, te volviste a equivocar. Te queda un intento. "Vale. Me rindo ¿Cuál era la respuesta?". Y aún sigues creyendo, ridículamente, que te lo voy a decir...

sábado, 1 de noviembre de 2008

Lo siento, cariño. Nunca sabrás cuánto lo siento

Separarme de él no me hizo daño. No te duele algo que no sientes realmente. Creo que lo sabía, por eso decidimos dar marcha atrás. Cometer errores se está convirtiendo en una escandalosa afición para mí. Prefiero ser nómada para ir a buscarte al Infierno y besarte. ¿Sabes? En el fondo no te merezco. A pesar de ser tú quién cometía los errores, soy yo la que huía a la mínima para esconderse de ti. Y ahora llego con una mirada perdida y rozo tus labios con los míos. Sabes que nunca te he olvidado. Y sentirme ridículamente cómoda cuando, en vez de separarme, pones tus manos en mi espalda y me atraes más hacia ti. Creo que a los dos nos gusta equivocarnos muchas veces... con la misma persona. Pero ahora me tengo que ir. Me tengo que ir sino quiero quedarme y que duela más la próxima vez que metamos la pata. Odio tener que marcharme, sobretodo porque siempre estaré pendiente de volver. Tal vez debería ser (cómo mínimo) buena amiga y decirte que si te buscas otra chica, todo estará bien. Pero mi mente no deja de pensar "Ella nunca será yo" y conociéndote, te sabrá a poco. Y ningún chico con el que yo esté será tú. Prefiero pasarme todas las noches por tu casa a darte un beso de buenas noches, así te dormirás pensando en mí... Y alguna que otra vez, me podría quedar.