domingo, 30 de noviembre de 2008
¿Cuánto tiempo crees que aguantarás?
sábado, 29 de noviembre de 2008
No tuvo Eva este Adán, no hubo asiento de atrás, ni caricias, ni cartas perfumadas...
¿A mí?
¡A tú!
Feliz, feliz cumpleaños.
¿Para mí?
¡Para tú!
Que los pases muy felices y ahora sóplale a la luz...
(2/12/2008) (Dos días)
Aquello que ves alejarse en el horizonte es "El tren de las Oportunidades". Yo lo veo porque, otra vez, perdí una de la grandes. No la perdí, la dejé pasar. Creo que me hubiera sentido peor si llego a montarme y descubrir que no viajas solo, sino mal acompañado. ¿Qué hubiera sido de mí? Sabes que alguien más y yo nos hubiéramos lanzado del tren en marcha y yo, solo yo, me hubiera hecho daño. Tanto, que mi corazón se rompería en mil pedazos, dejando a la imaginación eso de volver a recompenerme otra vez. No sé porqué siempre tengo que sentirme culpable por ti.
En momentos como este me doy cuenta de lo buena fingidora que soy. Y no porque intente mostrar la realidad que no es, sino porque me creo que "estoy bien", que no afectas, que no dueles... Y yo me lo creo y os convenzo. No a todos... Es él quién siempre me descubre. Tú mejor amigo, y el mío... Siempre se da cuenta de que no haces más que equivocarte, o me equivoco yo y no podemos seguir así... Alguien saldrá mal herido.
Paso a tu lado y encuentro la salida al pozo negro en el que me había caído. Te ignoro, no cuentas. No estoy enfadada, solo trato de amurallar mi parte más vulnerable. Para que no pases hasta que esté reconstruida, para que no te caigas dentro y me vuelva a poner mal. Entonces, te das cuenta de lo que sucede... "Al loro, que la niña te olvida..." y entonces intentas volver a meterte en mi vida... Y yo te dejo, porque en el fondo, me gustas. Porque en el fondo, te quiero.
jueves, 27 de noviembre de 2008
El gris de la carretera, dibujando su melena... Y la luz se le apagó
Porque llevas mucho tiempo esperando las vacaciones de Navidad. Y no para matarte. Porque una carretera de doble sentido es para que vayas y vuelvas. Y para que otros vayan, y también vuelvan. Porque el carril de los listos no existe. Porque sabes suficiente inglés como para saber qué significa "STOP". Porque mañana será otro día y querrás vivirlo. Porque a lo mejor no te matas tú solo. Por no acabar la vacaciones con 600 euros menos, por la multa. Porque prefieres estar atascado en la cola del Corte Inglés que tirado en una cuneta. Porque buscar desesperadamente el hospital más cercano no es la nochevieja que tú querías. Porque quieres llevar a tu hijo a ver a Papá Noel otro año más. Porque un trayecto corto no quiere decir que sea un trayecto seguro. Para que no sean tus últimas vacaciones. Porque quieres ver a tu familia el día de Nochevieja. Porque adelantar con línea continua es un suicidio. Porque hay tres veces más coches. Para que no haya tres veces más accidentes. Porque has quedado para cenar y estás Navidades, le pides que se case contigo. Porque "si bebes, no conduzcas". Porque quieres volver y contarlo todo. Por los encuentros. Porque quieres enseñar los regalos. Porque quieres volver, pero no en una bolsa de plástico. Porque jugártela para ir "aquí al lado" puede costarte muy caro. Por la gente que te espera. Para que tu madre no tenga que llevar flores al kilómetro 23 de alguna carretera.
Porque sí.
Elige la razón que quieras...
Y estás Navidades no corras.
Haz el mejor regalo del mundo.
Volver a verles un año más.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Mira al cielo y pide un deseo, contigo la noche más bella
No sé. ¿Qué me daríais? No más de lo que ya me habéis dado, por favor, me siento egoísta. No sé cuantas sonrisas os debo, pero ya deben alcanzar una suma considerable. De FP quiero un abrazo, un abrazo muy fuerte, de esos que no sabe dar porque es demasiado serio. Quiero un abrazo muy fuerte, como el que se dan en las despedidas, pero sin despedirnos, porque le quiero demasiado para dejarle ir. De Lidia, quiero una mirada cómplice, como cuando nos miramos entre nosotras a la vez, como nuestras reacciones igualadas, como reírnos de las mismas cosas y tener la misma pasión por las sonrisas. De TI, quiero un beso, pero un beso de amor. Un beso cariñoso, un beso de esos que me ayudan a dormir por las noches, un beso que me persiga durante años y nunca me deje en paz. De mis personalizados Pin & Pon quiero cosquillas, de esas cosquillas tontas, de esas risas flojas, de esas bromas ingeniosas y frases geniales, de esas muecas espantosas y tan divertidas.
Y ahora, lo que no estaba previsto:
De Sara quiero una llamada, una llamada a última hora, como esas que se hacen cinco minutos antes de que se pase el día, con la típica conversación de "Me he pasado todo el día llamándote y no me lo has cogido / Y yo me he pasado todo el día esperando que llamases para no cogerlo". De Irene quiero un cuento, un cuento muy bonito y divertido, sobre un lugar donde nunca se llore, un cuento donde la vida sean dos días y caiga en fin de semana, un cuento de los de siempre, de los de "este, tiene final feliz". De Mary quiero un tirón de orejas, de esos que no son muy fuertes pero te acabas cansado de tanto tirar, quiero que se equivoque de número y siga contando y que yo proteste y le haga cosquillas para poderme soltar.
Quiero tantas cosas... Y ninguna cuesta dinero.
¿Cumpliréis mis deseos, un año más?
martes, 25 de noviembre de 2008
Malditas las ganas de volver a verte si ya te he perdido
Ni física, ni mentalmente.
¡Pues vaya faena!
Mi mente ahora mismo es un espacio tremendamente pequeño donde se amontonan todos nuestros recuerdos.
Pero... Es que pasado tanto contigo...
¡Qué ya no me queda espacio!
He aquí el gran dilema.
O me mudo de mente...
O dejo de pensar en ti.
lunes, 24 de noviembre de 2008
No hay mal que por bien no venga, aunque el mal siempre quede fuera, que con cerrar luego bien la frontera, puedes hacer lo que quieras
El Fin de una Era
Seguramente, el tiempo consiga hacerme olvidar si el colegio es exactamente como lo recuerdo. También olvidaré si fue tan duro o tal fácil como quedó en mi memoria. Pero hay personas que no voy a olvidar, recuerdos que no voy a borrar.... En los años que vienen pensaré en lo que vivimos juntos. Nada es para siempre, el destino tiene distintos caminos para todos nosotros. Y sé que os recordaré porque lo que somos ahora es una parte de lo que fuimos, de lo que me hicisteis ser. Me gustaría que un vago recuerdo de mí perdurara en vuestra memoria y que en la misma caja de recuerdos, guardárais las interminables conversaciones a voz de grito de los viernes por la tarde, los juegos inventados en los momentos de aburrimiento, la complicidad en los exámenes y los abrazos que muchos no llegamos a dar. Que 15 son muchos años para no haber dicho nunca que os echaré de menos.
(Otra historia que no tiene final feliz)
domingo, 23 de noviembre de 2008
Yo te espero aquí, doy mi vida porque vuelvas
"Sola, en los brazos de un amante que nunca pasó de ser un espectador..."
sábado, 22 de noviembre de 2008
Pobre Blancanieves, nuestro príncipe prefiere a la madrastra, a la mala del cuento
Estoy buscándote porque hoy necesito "empacharme" de ti. Saca la artillería pesada, los besos que tú sabes, los abrazos de oso... Es como ver venir un huracán y quedarte quieto en la playa, sin poder huir. Para soportarlo necesito blindarme de coraje, de tu coraje y de tu amor, hacerme más fuerte, ser inmune a sus pisadas. Necesito que tenerte, ojalá pudieras estar todas las noches conmigo, abrazándome y diciéndome que ya queda menos. Recordándome que se acercan a largo plazo momentos divinos, que en diciembre hará un año que nos conocimos. Y que empecé a quererte, en diciembre hará un año, que siempre tengo ganas de verte...
jueves, 20 de noviembre de 2008
Tras tanta sangre derramada, al final de la partida, no pudisteis hacer nada
Te lo he susurrado bajo la luz de la luna todas las noches que pasé contigo.
Te lo he bailado con canciones en la intimidad, solo para ti.
Te lo he gritado desde el puente del río valenciano.
Te lo he cantado en una canción que guardaste en tu MP3.
Te lo he escrito en un trozo de papel pequeñito que guardas en tu mesita.
Te lo he pintado en un dibujo bastante mal hecho.
Y ya no sé qué más hacer si no te queda claro.
Quizá con esto entiendas, por fin, lo mucho que me gustas.
Me gustas cuando dices tonterías
Cuando metes la pata, cuando mientes
Cuando te vas de compras con tu madre
Y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
Y me cubres de besos y de tartas
O cuando eres feliz y se te nota
O cuando eres genial con una frase
Que lo resume todo, o cuando ríes
O cuando me perdonas un olvido
Pero aún me gustas más, tanto que casi
No puedo resistir lo que me gustas
Cuando, lleno de vida, te despiertas
Y lo primero que haces es decirme:
"Tengo un hambre feroz esta mañana
Voy a empezar contigo el desayuno".
miércoles, 19 de noviembre de 2008
El puerto se durmió esperando a que tu volvieras...
¡Pero antes un cuento!
¿Qué cuento quieres oír?
El de "La Chica en Cuestión"
Vaya. Hace mucho que no lo contaba. Seguro que te lo sabes mejor que yo... Había una vez... Una chica y un chico.
Y los dos eran novios.
No, primero eran amigos. Buenos amigos. Y un día él decidió que quería estar con ella siempre.
Y ella le dijo que sí.
Sí, ella le dijo que sí. Estaba perdidamente enamorada de él.
Pero todo cambió.
Sí, un día todo cambió. Un mal día tuvieron una pelea muy grande y decidieron separarse.
Qué pena...
No debería contarte estas cosas.
¡Sí! ¡Cuenta!
Debes comprender que era una relación muy difícil. Ella no estaba segura de nada y decidió marcharse y no se volvieron a ver.
¡Hasta un día!
Hasta un día. Él fue a buscarla. La buscó por todos lados, preguntó a sus amigos, a su familia a todo...
Y no apareció.
No. La Chica en Cuestión, la chica que buscaba, no quería ser encontrada por él.
¿Y qué pasó?
Que él la encontró.
¡Hala!
Y entonces, ella decidió que lo quería mucho. Estaba segura de que le quería. Y él había ido a buscarla para decirle lo mismo...
¿Y entonces?
Entonces... Ella se marchó. Otra vez.
¿Otra vez?
Sí, se fue para nunca volver.
¿Y él volvió a buscarla?
No, él decidió dejar que ella volviera, si quería.
¿Y qué pasó entonces?
Que... así vivieron mejor.
¿No vivieron felices para siempre?
Te he dicho que vivieron mejor.
Un cuento genial, pero necesita un final nuevo.
...
Quizá debería dejar de ser la Chica en Cuestión...
Déjame pensarlo
¿Vale?
martes, 18 de noviembre de 2008
Para no olvidar jamás que está amistad es de por vida

domingo, 16 de noviembre de 2008
Hay imposibles que un día consigues sin darte cuenta
sábado, 15 de noviembre de 2008
Quiero clavarte una flecha en tu alma malvada, mirarte a la cara...
jueves, 13 de noviembre de 2008
Por si acaso me estuvieras escuchando...
Echar una mirada atrás. ¿Qué te sugiere? ¿Girarte y contemplar tu habitación con los mismos ojos de siempre? Quizá deberías mirar con otros ojos. Con los ojos de una persona madura, repasar con detalle toda tu vida. Encontrarte con que, algunas amistades y los amores, no duraron para toda la vida. Los buenos momentos, acabaron casi antes de empezar. Y los malos tampoco fueron para tanto. Ha pasado tanto tiempo desde entonces... Desde cualquier entonces. Porque por allá por la época en la que no había necesidad de comprar tiempo, todavía podíamos pasarnos medio día haciendo pie y medio día en la luna. Eran esos días en los que una sonrisa podía ser el mejor de los regalos y no te preocupaba tener suficiente dinero para salir el próximo fin de semana. Eran esos días dónde una muñeca o un balón podía entretenerte toda la tarde e incluso te solías olvidar de cenar. Eran esos días en los que era habitual tener cinco mejores amigos. A medias, puede que haya vuelto a esos días. Desde que tú te encargaste de susurrarme "Carla, abre los ojos y mira bien lo que tienes, que no es poco".
Y así descansa el corazón

miércoles, 12 de noviembre de 2008
Hay promesas de esas que hay que cumplir, no te puedes
Octubre ya ha pasado. Creía que lo tenía todo controlado, pero... Cuatros años y cuando te pienso, sigo queriendo llorar. Al principio, razonaba que Dios no existía porque no te había dejado quedarte. Cualquiera que hubiera previsto medianamente las consecuencias de alejarte de mí, habría admitido que era una locura. Pero ahora pienso que Dios puede existir, que puede ser tan egoísta como el hombre, y querer llevarse lo más bonito que había en la casa. ¿Será posible que aún siga sin tener que esforzarme para recordar tu cara, tu voz? Que solo tenía once años, pero todavía te recuerdo subido a tu escenario (Porque en el fondo siempre fuiste el rey de la pista). La Pobleta se quedó con un bonito recuerdo, pero me gustaría que, aunque fuera los veranos alternos, me lo dejará a mí también para poder quedarme yo contigo.
Pero cuando se trata de ti, todos nos volvemos egoístas y nos queremos quedar con todo lo poco (Porque siempre nos sabe a poco) que dejaste en este mundo. Los recuerdos tuyos nunca fueron suficientes y todo lo que me puedan contar se quedará a mitad de camino. Yo también me acuerdo de ti. Y mientras sigo pasando con las manos tus fotos, todavía recuerdo aquello de "Yo soy el mono titiritero..."
martes, 11 de noviembre de 2008
Ojalá pudiera mandar en el alma, o en la libertad que es lo que a él le hace falta
La verdad es dura, la verdad es incómoda y a menudo la verdad duele. La gente dice que quiere saber la verdad pero ¿es cierto? La verdad es dolorosa, en el fondo no queremos conocerla, sobre todo cuando sabemos que nos afectará. A veces decimos la verdad porque es lo único que podemos ofrecer. A veces decimos la verdad porque necesitamos decirla en voz alta para poder oirla, otras veces la contamos porque no podemos aguantarnos y otras la contamos porque a alguien le debemos al menos eso.
lunes, 10 de noviembre de 2008
¿Qué hace un ángel como tú en un infierno como el mío?
Esta tarde lo he pasado realmente mal. Aunque, no es cierto que veas pasar tu vida ante tus ojos en dos segundos. Estás más concentrado en seguir respirando que en otra cosa, luchando para que tu vida no se acabe. Seguramente, es así como sabes que realmente, quieres vivir. Lo único que me ha cruzado la mente como último pensamiento, después de perder la esperanza de recuperarme, has sido tú.
Tú, como único salvavidas en el mar. Como única solución a cualquier problema. Tú, como si temiera morirme y que como recuerdo quisiera llevarme algo bonito. Como tu sonrisa, por ejemplo. Quería llevarte conmigo, de una manera egoísta. Quería que no me dejaras, quería que volvieras a sonreírme, a hablarme, a estar conmigo... A quererme. Tú eras lo único que me daba una cierta coordinación en un mal momento, era tu voz en mi mente que me gritaba "Calma. Respira". Como si estuvieras ahí...
Y fiándome de mi instinto con tu voz, he respirado. No ha sido tan malo una vez que volvía a entrar aire en mis pulmones. Y aunque estaba nerviosa y alguna que otra lágrima resbalaba por mi mejilla, solo he podido reírme. Gracias, por salvarme la vida... Otra vez.
Cuando acaba el día, lo que todos deseamos es tener a alguien cerca.
Guardar las distancias y fingir que no te preocupan los demás, no es más que una sarta de mentiras.
Elegimos a las personas que queremos que estén cerca;
Y cuando las hemos elegido, nos quedamos junto a ellas.
Aunque les hagamos daño.
La gente que se queda contigo cuando el día llega a su fin, es la que merece la pena conservar.
Aunque a veces cerca, es demasiado cerca.
Sin embargo, a veces, la invasión de tu espacio personal es lo que necesitas.
domingo, 9 de noviembre de 2008
Me cansé ya de repetirte, que estoy loca por ti
- ¿No sientes que tu vida esta muy vacía?-.
- Todo el mundo dice que un día nos despertamos, nos miramos al espejo y preguntamos: ¿Cómo he llegado aquí? Pero no tiene porque ser así -.
- ¿A no?-.
- No hay ninguna norma que diga que tenemos que despertarnos. No lo olvides-.
Posdata: Pequeñas ninfas de colores que todos los días me cruzo en clase... Os quiero.
sábado, 8 de noviembre de 2008
Para vivir contigo, tan solo quiero que me dejen con mi vida
Es fácil ganar. Cualquiera puede ganar (A Scanner Darkly)
viernes, 7 de noviembre de 2008
Prometo no seguir viviendo así, prometo no pensar en tí, prometo dedicarme solamente a mi...
Me gustan tus besos y que nadie los vea. Que sean solo míos y que nadie más los sienta. Me gustan tus manos fuertes recorriendo mis finos brazos. Y que me digas que me quieres... Me gustas tanto, tanto, tanto...
Buscando la pregunta a una respuesta que no conozco (A los que aman)
jueves, 6 de noviembre de 2008
No consigo escapar del hechizo que esconde tu mirada
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Si Peter Pan viniera a buscarme una noche azul, que me sorprenda a oscuras, por favor... Que no de la luz
Cántala otra vez, por favor. Son las once de la noche y tú aún sigues sin dejar de cantar. Me susurras los versos al oído, tan lentos y preciosos, que parece que me confesaras la verdad. No sabía que tenía esa voz, ese criterio musical... Ese miedo. A no volver a ser Peter Pan. Nunca he dejado de decir que me pareces un niño grande. Alguien que te fastidia, pero después se acerca a pedir perdón. No tienes mal corazón, solo mala leche. Una buena lección de humildad te vendría bien. ¡Y clases de baile!
Tu alma está tan llena de recuerdos que se desborda cuando no debe. Deberías dejarlos salir. Quizá las mariposas que revolotean en tu estómago estén intentando decirte algo. Pero idiota de ti piensas que estás enfermo. El amor no es una enfermedad que tenga cura, lo siento. Quizá deberías probar a sonreír, te sienta bastante bien. Y quizá deberías abrirte un poco, solo un poco y reaccionar como si los sentimientos fueran algo extraño para ti. Sabemos que tú también piensas, que tú también sientes... Y que te duele tanto la vida como al resto.
Veo bien que intentes salvar la vida de las personas de este mundo. Pero, por favor, no olvides que tú también eres una de ellas.
martes, 4 de noviembre de 2008
¿Por quién voy a luchar?
lunes, 3 de noviembre de 2008
Niño vete y cierra la puerta... Que no verte salir de mi vida
De odioso, a invisible. No es una mejora. Aunque al menos, él se alegra. Si tu entras, ya no salgo. Al menos me veo capaz de quedarme en la misma habitación, aunque aún me estremezco un poco al escuchar tu suave voz. ¿Acaso lo que tú llamas "encanto" para mí es... otra cosa? Ya no me esfuerzo en odiarte, dame tiempo y algún día, aprenderé a soportar tu "encanto".
Apoyada contra la pared, tus brazos a cada lado de mi cuerpo y tú demasiado cerca. Como siempre. Tu aliento rozando mis labios. "¿Entonces no me tienes miedo?". No, tranquilo, miedo no es. "¿Porqué te pones tan nerviosa? Te gusto" Lo siento, te volviste a equivocar. Te queda un intento. "Vale. Me rindo ¿Cuál era la respuesta?". Y aún sigues creyendo, ridículamente, que te lo voy a decir...

