lunes, 29 de septiembre de 2008

Prométeme que vendrán tiempos mejores

Yo, que sé mejor que nadie cuanto tiempo he de esperar. Me llamó la atención que él supiera lo que quiero decir. Que dicen que, tiempo al tiempo, que todo pasa y todo llega, que todo se cura y nada se queda...

Y . Mejor que nadie sabes tú cuanto me viene esto a costar. Cuantas lágrimas he tenido que derramar y cuantas todavía se me caerán. Y me dices que no, que no vale la pena aprovechar este momento de soledad para rebelarme, que tengo que ser fuerte, coger el toro por los cuernos, salirme con la verdad por delante...

Y así pasan los días, de lunes a viernes, esperando verte, veros, para que cambiéis mi suerte, aunque sea con un "Te quiero". Que no dure más que un triste minuto, que te vea solo lo que tarda en parpadear todo el mundo...

Pero nuevamente volvemos a empezar y son demasiado años ¿Crees que podré aguantar? Me llama la intención que quieras salvarme... "Corre. Huye. No dejes que te engañen."

Me dices: "Lucha, que tu puedes. Consigue todo lo que quieres. Serás mejor y será evidente, entonces que nadie te pida un poco de suerte. Que ya has sido demasiado benevolente, no les des ni las gracias, que no se las merecen".

domingo, 28 de septiembre de 2008

Prometo no olvidarlo nunca

Con una sonrisa me acerco a ti y te abrazo. ¡No has cambiado nada! Puede que estés un mes más viejo, pero tu sonrisa sigue siendo la de un adolescente que no llega a la veintena. Antes me hubiera costado hacerlo, ya sabes... Acercarme, abrazarte sin que duela... ¿Crees que he madurado? Ya soy toda una señorita. No tengo mucho mundo, es que el mes de septiembre me centra. He pasado muchas horas en esa sala de espera (azul) esperando y he tenido tiempo de pensar, más que suficiente. Después de media hora hora, treinta y tres minutos, salía con un "Ya estoy. ¿A dónde vamos?" y mi mente se desconectaba de ti.

Ya que hemos hecho el esfuerzo de venir, te invitaré a tomar algo ¿Vale? No tenemos porque hablar de él, si no estás preparado. Te caerá bien, algún día quiero presentártelo. No es mi día favorito, no llueve, sabes que eso termina por darme igual. "No quiero nada. Ya si eso otro día" me dices. Está bien, pues... Yo me voy hacia el metro. No es que no quiera ir en tu moto, es que abrazarme a ti me da miedo. Sus sonrisas son demasiado amables para traicionarle de pensamiento, es bueno conmigo porque necesito que lo sea. Es bueno conmigo porque soy buena con él. Ambos somos buenos y, aunque no sea el amor más puro, con él estoy bien.

jueves, 25 de septiembre de 2008

El mundo a dos velas

Ahora que camino temprano por las solitarias calles valencianas, que me conozco como la palma de mi mano, me doy cuenta de una cosa. Las luces se apagan nada más salir de casa, y pienso que es entonces cuando el mundo se a dos velas. Dos velas que con un mal soplo de aire se apagan y ver, no ves nada. Y me quedo parada en medio de la calle, la gente pasa a mi lado sin mirarme... Creo que entonces no vemos nada. Me gustaría verte en esos momentos porque eres la luz de mi oscuridad. No busco guías ni príncipes azules, solo alguien que me quiera de verdad. ¿Es tanto pedir que estés conmigo todas las horas que no puedes estar?

La gente me pregunta por tus besos y me gusta dar respuestas que contesten sin contestar. Todos te conocen y nadie piensa en ti, creo que el anonimato te gusta. Sé que tú haces lo mismo conmigo, que nadie sabe más que el perfume que suelo utilizar, pero algunos me conocen como "La chica en cuestión" del "Chico que no volverá". Ayer se apagaron las luces cuando salí de casa y entonces, segundos después, se puso a llover. Después, por la tarde, me dirías que con la lluvia creaste un farol que iluminara mi camino hasta clase. Me juraste "terminará pronto" y entonces, nos volvimos a ver.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Siento que vivo para quererte



Tus labios tienen sabor a caramelo.
Dices que eso es mentira
Pero como dice Sabina
Lo malo de tus besos es que crean adicción.
Me envuelves con tus brazos
"Quita, que me das calor" Sonrío
"¿Sabes algo?" Me dices
"Nunca te dejaré caer".
Entonces es cuando susurras "Te quiero"
Y debería decirte... que yo también.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Paraíso de los héroes



Una cucharada para mí.
Una cucharada para ti.
Es "Dulce de leche".
No es tu helado favorito pero sí el mío.
Estoy triste
, necesito a mi amigo y un dulce saturado de azúcar.
Me arrepentiré más tarde. Ya si eso... más tarde.
Es como todo, las culpas cuando tenga miedo de perderle...
Te comes el helado conmigo porque me quieres demasiado ¿Recuerdas?
Te ríes y lanzas una mirada pensativa a la televisión.
"¿Te imaginas una serie sobre Jesucristo?"
"¿A que viene eso?" Me río
"Toda España pendiente de si Jesucristo se quita las gafas y es guapo..."

Te quiero, mi estúpido.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Responde



No quiero responder más preguntas.
Todos me interrogan, quieren saber de mi vida, pero yo no puedo hacer preguntas.
Todos quieren ser policías, nadie quiere ser ladrón
Todo ha cambiado mucho.
Cuando era pequeña, todos queríamos ser cacos antes que polis.
Era un juego, pero era más divertido estar en el bando malo.
En ese dónde no hay culpa, ni principios, ni dolor...
Ahora todos quieren hacerse los justicieros o los interesados
Dejaré de responder preguntas
Quiero encontrar a alguien que me de respuestas a mí también.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Luces de septiembre


No estoy, para nadie.
Me gusta la sensación de "No estar".
No sé quién me busca, pero sé lo que piensa.
Piensan que no estoy.
Al móvil no respondo, se ha quedado mudo.
En persona estoy sola, no quiero que nadie me encuentre.
No aparezco por ningún lado, es...
Como si hubiera desaparecido.
Me he desvanecido, en medio de la nada.
Todos me buscan, todos quieren algo de mí
Aunque sea una estupidez todos me necesitan
Y por primera vez en mi vida yo no voy a estar ahí para ellos
Me gusta la sensación de "No estar"

miércoles, 10 de septiembre de 2008

¿Puedes oírme?



Estoy gritando
¿Puedes oírme?
¿¡PUEDES OÍRME!?
¿Porque no me oyes...?
Que alguien me escuche...

martes, 9 de septiembre de 2008

Tras la caída



Salimos de la calle dónde siempre te perdías.
"Es tan larga..." te excusas. Yo te aprieto la mano.
Sonríes y me miras, dices de bailar un tango.
"¡Estamos en medio de la calle!" me río.
"¿Qué más da? Nos llamaran "locos" o "atrevidos"
Me dejas caer en tus brazos
"Y ahora..." susurras, mi pelo roza el suelo.
Y aunque por fuera "Para, por favor" esté suplicando
Por dentro siento tocar el cielo
"Llegamos tarde. Levanta" Sonrío
Y me dices
"Déjame divertirme un rato"
"Eres la única persona con la que puedo sentirme un crío..."
Te quiero, por lo que eres y por lo que me haces ser cuando estoy contigo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Cautivo de mis deseos



Abres el grifo y pasas el último plato enjabonado por debajo del agua.
Yo me acerco por detrás y te abrazo, apoyando mi cara contra tu espalda desnuda.
Cosas del verano, que te olvidas las camisetas.
Tengo que ponerme de puntillas para poner mi barbilla sobre tu hombro.
Tu sonríes y ladeas la cabeza, te doy un besito en el cuello y sigues fregando.
Terminas con lo que estás haciendo y me aparto un poco mientras te secas las manos.
Te das la vuelta y allí estoy yo, sonriendo.
Te cojo por la cintura y te obligo a darme un beso.

- Tengo las manos frías - Me adviertes pero las pones sobre mis brazos para atraerme más hacía ti cuando me besas-.

Si que están frías.
Sonrío en tus labios.
Siempre haces lo que quiero...
¡Qué mimada!

domingo, 7 de septiembre de 2008

Sospechosa


Eras el único que me entendía.
La gente es curiosa, cotilla, me pregunta.
No quiero responder.
No sé como explicarlo, sin decir que me haces falta.
Tú me entendías con una mirada.
Nadie hace lo mismo que tú.

Son momentos difíciles, solo quiero apagarlo todo.
Cambiar sonido por silencio.
Quiero saber expresar como me siento.
Se me traban las palabras y mis dedos no me van.
Me muero y nadie lo entiende
Y encima tú ya no estás.

¿Porqué no se callan? ¿Porqué no se apagan?
Me equivoco de palabras.
Hay que ver qué puntería.
No doy una buena.
Estoy harta de que me pregunten.
Quiero estar sola.
No quiero oír nada.