Me pregunta Irene "Lo que escribes... ¿Es autobiográfico?". El Ambicioso Embustero se ha reído. "Qué no daría Carla porque yo no fuese real".
Cántala otra vez, por favor. Son las once de la noche y tú aún sigues sin dejar de cantar. Me susurras los versos al oído, tan lentos y preciosos, que parece que me confesaras la verdad. No sabía que tenía esa voz, ese criterio musical... Ese miedo. A no volver a ser Peter Pan. Nunca he dejado de decir que me pareces un niño grande. Alguien que te fastidia, pero después se acerca a pedir perdón. No tienes mal corazón, solo mala leche. Una buena lección de humildad te vendría bien. ¡Y clases de baile!
Tu alma está tan llena de recuerdos que se desborda cuando no debe. Deberías dejarlos salir. Quizá las mariposas que revolotean en tu estómago estén intentando decirte algo. Pero idiota de ti piensas que estás enfermo. El amor no es una enfermedad que tenga cura, lo siento. Quizá deberías probar a sonreír, te sienta bastante bien. Y quizá deberías abrirte un poco, solo un poco y reaccionar como si los sentimientos fueran algo extraño para ti. Sabemos que tú también piensas, que tú también sientes... Y que te duele tanto la vida como al resto.
Veo bien que intentes salvar la vida de las personas de este mundo. Pero, por favor, no olvides que tú también eres una de ellas.
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1 comentario:
Me hace gracia la descripción de ese chico xD. Me recuerda a alguien. Pero sobre todo me gusta tu manera de expresarlo. Eso de las mariposas en el estómago... todo ese párrafo, es genial.
Siento no haber estado ayer, he leído tu entrada y parece que estabas un poco desanimada. Es un asco, esta vida injusta. Pero hoy, me quedo contigo.
Un besazo.
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