jueves, 9 de octubre de 2008

La infancia es el reino donde nadie muere



Hace hoy cuatro años que ocurrió...


El Rey del país de Los Sueños tenía un gran corazón, era un hombre encantador pero estaba muy enfermo y temía su próximo fallecimiento. Al ser así, el País de Los Sueños quedaría totalmente desgobernado y las personas, se quedarían sin poder soñar. El rey pasó muchos días en cama, y en el último de ellos, hizo un llamamiento a sus servidores:


- Servidores míos. Me temo que mi muerte se acerca y hemos de encontrar alguien de corazón tan noble como el mío para que gobierne en mi lugar-.
- No os preocupeis, alteza - Dijo uno de los servidores - Nosotros nos encargaremos de buscar a alguien de corazón comparable al vuestro -.


Pero el rey ya tenía alguien en mente. Sabía de su extensa enfermedad desde hacía tiempo y había observado candidatos ideales al puesto. Alguien de quién sabía tener un corazón noble y bueno y que protegería muy bien a las personas y a sus sueños.


- Quiero que mi sucesor - Ordenó el rey - Sea Antonio Sarrión. Un hombre bueno, experimentado y muy noble. Que protega así los sueños de su nieta Carla, la cual necesita un ángel que la guíe. Que sea él -.
- Así será - Accedieron sus servidores -.


Entonces, el nueve de octubre del 2004, el rey murió. Y con él se llevó el cuerpo físico del hombre que había escogido, quién pasó a gobernar el reino de los Sueños. Gracias a él que soñamos, gracias a él que nos ilusionamos y gracias a él que los sueños, a veces, se hacen realidad.



Solo quería llorar. Ver a alguien sería hacerme más daño. Pero entraste tú y me contaste este cuento sacado de la manga, en el último momento... Y que me animó el día, más de lo que cualquier otra cosa pudiera hacerlo. Gracias, Chico que no volverá.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante.
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Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.
(Paulo Coelho)

Un beso.
Mamá