miércoles, 12 de noviembre de 2008

Hay promesas de esas que hay que cumplir, no te puedes

Antonio Sarrión nunca llegó a leer estas páginas.

Octubre ya ha pasado. Creía que lo tenía todo controlado, pero... Cuatros años y cuando te pienso, sigo queriendo llorar. Al principio, razonaba que Dios no existía porque no te había dejado quedarte. Cualquiera que hubiera previsto medianamente las consecuencias de alejarte de mí, habría admitido que era una locura. Pero ahora pienso que Dios puede existir, que puede ser tan egoísta como el hombre, y querer llevarse lo más bonito que había en la casa. ¿Será posible que aún siga sin tener que esforzarme para recordar tu cara, tu voz? Que solo tenía once años, pero todavía te recuerdo subido a tu escenario (Porque en el fondo siempre fuiste el rey de la pista). La Pobleta se quedó con un bonito recuerdo, pero me gustaría que, aunque fuera los veranos alternos, me lo dejará a mí también para poder quedarme yo contigo.
Pero cuando se trata de ti, todos nos volvemos egoístas y nos queremos quedar con todo lo poco (Porque siempre nos sabe a poco) que dejaste en este mundo. Los recuerdos tuyos nunca fueron suficientes y todo lo que me puedan contar se quedará a mitad de camino. Yo también me acuerdo de ti. Y mientras sigo pasando con las manos tus fotos, todavía recuerdo aquello de "Yo soy el mono titiritero..."

7 comentarios:

Anónimo dijo...

q bonito! me encanta!
te quiero Carla, nos vemos en el insty!

xau!

Anónimo dijo...

Siempre echamos de menos a alguien, especialmente a quienes nos dieron algo bueno.

Te quiero, y me gusta que escribas así.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

jajajj, ya le pregunté, pero me dijo que no te odiaba, no sé, no la entiendo XDXD

Anónimo dijo...

Pd. soy Mary, como siempre, la pesada de turno a la que se le olvida el nombre Jajaja

Mi Enemiga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.