jueves, 30 de octubre de 2008

Mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero...


Para Sara, por pensar siempre en mí.

Perdona, sapito. Ya sé que van dos veces en una semana, pero tendrás que acostumbrarte. Y por favor, deja de desconcentrarme. ¡Es una orden! Que ya cansa que cuando entren los profesores por la puerta, salga mi mente por esa misma. Aunque es divertido ver como pasa rápido el tiempo si juego a pensar en ti...

Hoy tampoco dedicaré mis líneas al "roba-sueños". Mi intención de hoy es definir a la persona perfecta, que existe, que tiene defectos, pero yo no los veo y creo que nunca sería capaz de verlos. En las tierras jienenses (De Jaén) de España amanece cada día una muy buena amiga. Con una mente peligrosa, quizá tanto como la mía y cuya complicidad conmigo es mucho más afín que la de Thelma & Louise. Una chica con recursos, que cuando no nos gusta este mundo, inventa mundos nuevos. Que cuando te olvidas la sonrisa en algún lugar de La Mancha, siempre tiene una de repuesto. Una chica que me entiende y me quiere, aunque no sea precisamente en ese orden.
Vale que "fraternal" no sea exacto, pero "amistoso" me sabe a poco. No existen adjetivos para calificar semejante locura. Ni siquiera existen adjetivos para decirte cuanto te quiero. Qué somos más que amigas, somos tía y sobrina. Y aunque este post me esté quedando un poco mal, al no encontrar palabras para definirte, supongo que solo me queda decirte que me alegro de que siempre sonrías. Pero el día que tú decida perder la sonrisa, yo te prestaré una de respuesto.

GRACIAS.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bichillo mío, sólo puedo decirte una cosa:

GRACIAS.

Yo también amo nuestra complicidad, y que sepas que desde tierras jiennenses (xD) siempre habrá alguien para compartir esos mundos inventados, que son los mejores, contigo.